Enviar
Se puede colaborar en los 82 puntos de venta de la cadena de supermercados
Megasúper y Miravalles “regalan un sueño” a comunidad indígena
Proyecto ha construido ya cuatro aulas para colegiales en Talamanca
Más de 100 estudiantes de la comunidad Katsi se ven beneficiados

El 9 de mayo es la fecha en que Megasúper cerrará la campaña de recolecta “Regálales un sueño” en pro de los indígenas de la comunidad Katsi de Talamanca.
La iniciativa, impulsada por el Colegio Universitario Miravalles, destina el dinero a la construcción de un aula de la telesecundaria en esta comunidad. Hoy más de 100 indígenas llenan las aulas construidas a base de sueño y trabajo. Al inicio del proyecto, apenas 40 estudiaban en las salas.
En julio de 2008, Miravalles impulsó el proyecto en Katsi, y con un patrocinio de ¢12 millones por parte de la Corporación Bananera Nacional y el Consejo Institucional Bananero, construyeron las tres primeras aulas, concluidas un año después. Más de 30 empresas se han involucrado en este “sueño”, como el Grupo Colono, que aportó el zinc para construir las tres aulas, y el despacho de arquitectos DAlab, que realizó el diseño arquitectónico.
“Ha sido un gran trabajo en equipo”, comentó Marcela Calderón, gerente de Mercadeo de Megasúper, quien agregó que en la cadena “creemos en este tipo de causas”.
Es el segundo año que Miravalles realiza este proyecto. En noviembre de 2009, dos tiendas de Automercado se implicaron, con lo que se construyó la cuarta aula. Con lo que se recaude en esta campaña de 2010, se iniciará la construcción de la quinta.
“Es un proyecto contagioso, muchas empresas se quieren sumar”, explicó Roy Campos, director del Colegio Universitario Miravalles.
El hecho de escoger la comunidad Katsi de Talamanca se debió a que así se conseguía ayudar para otras cinco comunidades aledañas, cuyos jóvenes debían andar más de una hora hasta el colegio de Amubri, cruzando ríos y quebradas, lo que en invierno se dificulta de manera especial.
Empresas, estudiantes e indígenas están trabajando codo con codo para sacar adelante este proyecto. Los padres de los colegiales aportan la mano de obra, así como estudiantes universitarios residentes en Miravalles, que se desplazan en sus vacaciones para colaborar en la construcción. Además, están las empresas que donan dinero y materiales.
En la telesecundaria hay jóvenes a partir de 13 años. Lo que no existe es un techo que limite la edad, pues hay un estudiante de 30 años. “Es un reflejo de su situación social y del interés que tienen por mejorar”, dijo Campos.
El dinero no se destina íntegramente a esta construcción. Una parte es dedicada a becas de estancia en el Colegio Universitario Miravalles a estudiantes de bajos recursos económicos de las zonas rurales del país. El 80% de los residentes recibe una beca por el 50% del valor de la estancia.




Daniel Zueras
[email protected]
Ver comentarios