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Grandes Ligas
Medias atrapan a Japón

El “play ball” de la temporada 2008 se escuchará mañana en el Tokio Dome

Eduardo Baldares
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Por tercera vez una campaña de las Grandes Ligas dará comienzo en Japón, donde en 2000 crujieron los maderos de Cachorros y Mets, y en 2004 salieron centellas desde las lomas de Yanquis y Mantarrayas.
Cuatro años más tarde vuelve el sabor a sushi, pero esta vez no viene servido por el nipón de la Gran Manzana, Hideki “Godzila” Matsui, sino por un jugador aún más popular en la Tierra del Sol Naciente, el pitcher de los Medias Rojas de Boston, Daisuke Matsuzaka.
El tercera base Mike Lowell dice que el término “popular” se queda corto, minúsculo. “Cuando bajé del avión pensé que había un problema con la luz del ascensor de tantísimos destellos que me deslumbraron”.
Los actuales monarcas de las Grandes Ligas invirtieron $100 millones para llevar a Boston al derecho de ojos rasgados, quien mañana se enfrentará a Joe Blanton, de los Atléticos de Oakland, quienes oficiarán de “villanos” en el Tokio Dome.
El interés de los anfitriones también se concentra en el relevista local Hideki Okajima, quien si no actúa mañana podría hacerlo el miércoles, cuando se cierra la miniserie en Japón.
¿Favoritos? Obvio, los que vienen de barrer en la última Serie Mundial y están diseñados para crear una dinastía. Los Atléticos, en cambio, están poniendo la primera piedra.
“Para los fanáticos japoneses que no nos ven en vivo todos los días, será algo bonito que puedan presenciar estos partidos”, dijo Matsuzaka.
Hoy en LA REPUBLICA hacemos el lanzamiento inaugural de la temporada con un análisis de la Liga Americana.

División Este
Luego de esperar 86 años para ganar una Serie Mundial, los Medias Rojas de Boston van por su tercer título en cinco temporadas.
¿Tienen la pasta para ser los primeros en revalidar el título desde 2000? Sí, porque Terry Francona cuenta con 23 de los 25 jugadores que conformaron el conjunto que barrió a los Rockies de Colorado en el último Clásico de Otoño y han vuelto para este año.
Entre ellos los poderosos Ramírez, Ortiz, Varitek y Lowell y los oportunos Pedrosa, Youkilidis, Drew y Lugo; una rotación de lujo con Beckett, Matsuzaka, Wakefield, Lester y la novedad, Bartolo Colón, con Papelbon, Okajima y Timlin en el bullpen.
La piedra en el zapato, por supuesto, serán los nuevos Yanquis de Nueva York, ahora con el ex receptor Joe Girardi en lugar de su tocayo Torre en la conducción.
Básicamente es el mismo equipazo bateador de siempre, con Damon, Jeter, Abreu, Posada, Giambi, Matsui y Alex Rodríguez, pero esta vez con algunas dudas en lanzamiento, pues Ming Wang, Pettitte, Hughes, Chamberlain, Mussina y Kennedy no ofrecen tantas garantías como sí las da Mariano Rivera en los cierres.
Nueva York viene de un año en el que vieron rota una racha de nueve banderines consecutivos en el Este americano, y el paso en playoffs terminó por tercer año seguido en la primera ronda, eliminado por Cleveland.
Después, muy por debajo, siguen los otros. Los Mantarrayas de Tampa Bay quieren ser equipo revelación respaldados con las tres cartas principales de su rotación abridora: Kazmir, James Shields y Matt Garza, jóvenes que están por dar lo mejor, y en busca de experiencia contrataron al cerrador Troy Percival. No obstante, con Peña, Floyd, Crawford y Upton no ofrecen garantías en bateo. El mayor interés lo despierta un prospecto, mas no por su juego, sino por su nombre: Evan Longoria, quien no es familiar de Eva.
A menos que ocurra un terremoto beisbolístico que vuelva todo al revés, nadie le quita el sótano a los Orioles de Baltimore, por más que los Azulejos de Toronto se esfuercen por tener una nómina muy, muy modesta, donde solo sobresale el lanzador Roy Halladay, única luminosidad en un pedazo de carbón.

División Central
Ni los Medias Rojas de Boston inspiran tanto miedo como los Tigres de Detroit. Así de fácil. Los cambios hechos por los felinos entre temporadas los dejaron sólidos, sin fisuras palpables, casi perfectos en la teoría, pues reemplazaron trozos de latón oxidado por oro puro: el lanzador Dontrelle Willis, el paracortos Edgar Rentería, el tercera base Miguel Cabrera y el jardinero Jacque Jones
¡Increíble! Jim Leyland podría alinear así su batería: Granderson, Polanco, Cabrera, Ordóñez, Guillén, Rentería, Jones, Thames y Rodríguez. ¡Sí, el mismísimo Iván Rodríguez de noveno bate!
“Somos un buen equipo, pero no hay que caer en la trampa de creérsela”, advirtió Leyland como queriendo dárselas de humilde, pero qué va, con ese equipo tiene con qué “rajar” y rajar bates, bolas y butacas.
El único misterio de la rotación conformada por Justin Verlander, Willis, Kenny Rogers, Jeremy Bonderman y Nate Robertson es la definición del orden, ¡porque todos tienen pasta de número uno!
Así las cosas, los Indios de Cleveland se concentrarán en disputar el comodín o mejor segundo lugar de la Liga Americana contra los Yanquis de Nueva York.
La tribu se mantiene casi intacta con Víctor Martínez, Grady Sizemore y como estandartes del bateo, con Garko, Hafner, Peralta, Dellucci, Cabrera, Gutiérrez y Blake respaldándolos y un respetable cuerpo de abridores con Sabathia, Carmona, Westbrook, Byrd y Lee y Borowski como taponero.
Tampoco se pueden dejar de lado a los Medias Blancas de Chicago del venezolano Ozzie Guillén, quienes con cuatro adquisiciones podrían reivindicarse tras una campaña para el olvido. El colombiano Orlando Cabrera aportará ofensivamente como torpedero, Nick Swisher refuerza el jardín izquierdo y el bullpen luce más seguro con el dominicano Octavio Dotel y Scott Linebrink.
Con mejorar algo se conformarían los Reales de Kansas City, un equipo que ha quedado último en la División Central de la Liga Americana en los últimos cuatro años, incluyendo tres campañas con 100 derrotas. Y a como vemos a los Mellizos de Minnesota, podrían lograrlo.

División Oeste
Cuidado con los Marineros de Seatle, que ahora viajan en submarino, lanzando torpedos desde plato y montículo. Reforzaron el cuerpo de abridores con el inagotable Carlos Silva, un brazo de hierro, y también adquirieron al zurdo Erik Bedard (13-5, 3,16 de efectividad y 221 ponches). Félix “Rey” Hernández fue derrocado como número uno de la rotación, pero tiene solo 21 años, viene de ganar 14 juegos el año pasado y no tendrá que cargar sobre sus hombros toda la presión.
Miguel Batista y Jarrod Washburn completan un grupo de abridores que tiene en común ganar 10 juegos en 2007.
Para el piloto John McClaren, confirmado en el puesto tras la súbita dimisión de Mike Hargrove, cuenta con un buen bullpen para allanarle el camino al cerrador J.J. Putz, quien fijó una récord personal con sus 40 rescates.
En lo ofensivo, el equipo rindió el año pasado y las perspectivas son favorables. Todo parte con su primer bate, Ichiro Suzuki, quien viene de hilvanar su séptimo año seguido con un mínimo de 200 hits. Brad Wilkerson (.234, 20 jonrones y62 remolcadas y Raúl Ibáñez (.291, 21, 105) tomarán la batuta, secundados por Adrián Beltré y Richie Sexson. Empero, necesitan que más figuras se sumen a la cruzada.
¿Y sus rivales? Los Atléticos de Oakland parten desde cero. Dejaron ir al as Dan Haren, los jardineros Nick Swisher y Mark Kotsay y al todo terreno Marco Scutaro. Desde 2005 vienen perdiendo jugadores de peso. Acuérdense de Tim Hudson, Mark Mulder, Barry Zito, Miguel Tejada y Jason Giambi.
Lo mejorcito que les queda es el veterano Eric Chávez (.240, 15, 46), pero el tercera base de 30 años suscita dudas por su condición física, luego de operarse ambos hombros durante el receso. El otro es Bobby Crosby (.226, 8, 31). El Novato del Año en 2004 ha estado fuera de combate cinco veces en los últimos tres años.
Vemos por encima de Oakland a los Vigilantes de Texas, que cuentan con algunas figuras interesantes, pero quienes darán batalla a los Marineros de Seatle serán los Angelitos de Los Angeles, con Vladimir Guerrero y Garret Anderson en el frente de ataque, ya repuestos de algunas dolencias, y ahora ayudados por el espectacular ex jardinero de Minnesota, Torii Hunter, uno de los agentes libres más cotizados.

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