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Diferencia palpable en la media de edad marcó convenciones
McCain acepta candidatura republicana

Aspirante a la Casa Blanca afirmó que extenderá la mano a quien le ayude a progresar el país

St Paul
EFE

John McCain, candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, aseguró en su discurso ante la Convención Republicana que extenderá “la mano a todo aquel” que le “ayude a hacer progresar el país”.
McCain pronunció anoche el discurso de cierre de la convención, en el que aceptó la candidatura.
El candidato inició en su discurso en su imagen de independiente y de reformista.
“Déjenme ofrecer un aviso a la gente de siempre en Washington, la que no hace nada, gasta mucho, piensa en ella primero y en el país después: se acerca el cambio”, señaló McCain, que abordó también la acritud que existe entre los dos principales partidos, el demócrata y el republicano.
Esa acritud “no es una causa, es un síntoma. Es lo que ocurre cuando la gente va a Washington a beneficiarse ellos y no a ustedes”, indicó.
Después de recordar que durante sus 26 años en el Senado se ha esforzado por colaborar con representantes de ambos partidos, destacó que como presidente también gobernará así.
“Extenderé la mano a cualquiera que me ayude a hacer prog
resar a este país de nuevo”, prometió, y en una alusión a su tiempo como prisionero de guerra en Vietnam insistió: “tengo el historial y las cicatrices que lo demuestran”.
Su amor por Estados Unidos, según él, se hizo más intenso durante los años en prisión en Hanoi.
“Lo amaba, porque no era solo un lugar, sino una idea, algo por lo que merecía la pena luchar. Ya nunca fui el mismo. Ya no me pertenecía a mí mismo. Pertenecía a mi país”, sostuvo.
La Convención Republicana, que terminó ayer en St Paul (Minesota), es un mar de canas y de piel blanca, que contrasta con la juventud y el caleidoscopio racial exhibidos en la Convención Demócrata.
Los republicanos a menudo se sueltan a bailar música coun
try en el estadio de hockey donde tiene lugar la asamblea y tararean las canciones de “Earth, Wind and Fire” que emiten los altavoces, pero el ambiente dista mucho de la exuberancia y energía del Pepsi Center en Denver, donde se congregó el ejército demócrata.
En gran medida es por la edad.
Jim Forrester, un senador estatal de Carolina del Norte de 71 años, reconoció la escasez de jóvenes en la reunión más importante de los republicanos.
“Nosotros, explicó, tenemos experiencia de vida, sabemos más. Los jóvenes no. Ellos en realidad no saben qué es lo que respaldan al apoyar a Barack Obama”, el candidato demócrata a la presidencia.
La diferencia palpable en la media de edad en las dos convenciones -ninguna de las campañas ha dado datos exactos- no es simplemente algo anecdótico, sino que apunta a una brecha generacional entre los electores.
Según la última encuesta de la empresa Gallup, un 56% de los votantes menores de 30 años apoya a Obama, frente al 35% que respalda a McCain.
En cambio, el candidato republicano, de 72 años, saca 9 puntos porcentuales a su rival entre los mayores de 65 años.
Normalmente los jóvenes tienden a ser de izquierda y los mayores de derecha, pero la disparidad también tiene que ver con el mensaje de las campañas, según David Schultz, catedrático de ciencias políticas de la Universidad de Hamline (Minesota).
“Un candidato (Obama) habla de esperanza y de futuro, mientras que el otro (McCain) habla de deber y patriotismo”, explicó Schultz, quien enfatizó que la pri
mera opción es más atractiva para los jóvenes.
La campaña demócrata ha cultivado en especial a los nuevos votantes, con el uso de mensajes de texto y una gran presencia en internet.
También se reflejó en la elección de un estadio de fútbol americano, ante 84.000 personas, como escenario para el discurso en el que Obama aceptó el nombramiento de su partido como candidato a la presidencia.
Sus palabras fueron literalmente el colofón de un concierto de rock -le precedió Sheryl Crow, por ejemplo-, mientras que McCain habló ante lo que podría ser un concurso de bailes de salón.
Linda Jones, una de las pocas delegadas republicanas sin arrugas, tiene esperanza de que la elección de la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, de 44 años, como candidata a la vicepresidencia, haga pensárselo dos veces a sus compañeros de generación.
“Es alguien joven, con hijos. Yo puedo identificarme con ella”, afirmó Jones, de 22 años.
En todo caso, la campaña de Obama no debería lanzar las campanas al vuelo en vista de su ventaja con los votantes más neófitos. Menos de un 45% de los jóvenes acudieron a las urnas en 2004, mientras que más de un 65% de los mayores de 60 votaron.
La raza de los delegados es la otra diferencia principal entre las
dos convenciones. Un 13% de los que eligieron ayer a McCain como su candidato a la presidencia son miembros de “minorías”, según Yohanna de la Torre, una portavoz republicana.
En comparación, en 2004 ese porcentaje era del 17%.
Este año tan solo 36 de los casi 2.400 delegados son negros, el menor número en 40 años, de acuerdo con el Centro Conjunto de Estudios Económicos y Políticos, una organización no gubernamental.
Tampoco hubo gran presencia de oradores negros en las festividades, en parte porque no hay cantera. Desde hace seis años ningún afroamericano republicano es miembro del Congreso o gobernador.
En esta campaña, Obama se ha llevado a los negros de calle, dado que un 93% lo respaldan, según Gallup.
C.R. Stuart, de 56 años y del estado de Georgia, es uno de los pocos rostros oscuros en el Xcel Energy Center, donde tiene lugar la Convención Republicana.
Él cree que muchos negros están deslumbrados por Obama y han pasado por alto su falta de experiencia. “La gente que estamos aquí, gente mayor, los afroamericanos que hemos abierto negocios, sabemos mejor cómo funcionan las cosas”, afirmó Stuart.
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