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Matthei intenta remontar elecciones chilenas

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La candidata oficialista chilena, Evelyn Matthei, protagonizó una agitada campaña para la segunda vuelta de las elecciones del domingo durante la cual cambió de eslogan y renovó a su equipo de colaboradores, buscó el voto de los evangélicos y quedó muda a causa de una afonía.

Matthei perdió la primera vuelta de los comicios presidenciales, celebrada el 17 de noviembre, al obtener el 25,01 % de los votos, frente al 46,7 % de la exmandataria y candidata opositora, Michelle Bachelet.

Esos resultados forzaron a la candidata de la Alianza de la derecha oficialista a dar un golpe de timón en su estrategia electoral para la segunda vuelta, aunque algunas de sus acciones generaron polémica y animaron el debate político durante las últimas semanas.

La primera medida de Matthei para tratar de remontar fue sumar a su equipo de campaña a un grupo de políticos del ala más liberal de la derecha, con la misión de atraer a los jóvenes y al 50 % del electorado que no votó en primera vuelta.


La supuesta apertura ideológica de Matthei y su equipo quedó en entredicho pocos días después, cuando la candidata participó en una celebración en el principal templo evangélico del país.

Durante su discurso, Matthei arremetió contra el supuesto laicismo que promueve Bachelet y reafirmó su oposición al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo.

"Yo me comprometo a seguir en nuestro futuro Gobierno -si Dios quiere que yo llegue ahí- a que no se hará nada que vaya en contra de lo que la Biblia señala: el matrimonio es entre un hombre y una mujer y la vida se cuida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural", dijo la exministra de Trabajo.

Además, Matthei pidió el voto de los evangélicos, que representan cerca del 17 % de la población chilena, y les advirtió que se atuvieran las consecuencias si no lo hacían.

"Si el día de mañana tenemos un país absolutamente laico, no lloren cuando no han tratado de parar este movimiento, cuando podían hacerlo durante su voto", llegó a decir.

Las palabras de la candidata fueron ampliamente criticadas por distintos sectores políticos y sociales, que recordaron que Chile es un Estado laico desde 1925.

Matthei también decidió retocar su programa electoral con nuevas propuestas y cambió el eslogan que aparecía en vallas y carteles publicitarios.

La candidata apostó por el "Sí se puede", un guiño al "Yes we can" de la campaña presidencial de Barack Obama en 2008 en EE.UU.


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