Alejandra Esquivel

Alejandra Esquivel

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Jueves 14 Agosto, 2014

Al menos mañana démosle el día libre a las máscaras y ocupémonos a doble turno de mostrar quienes somos realmente


Máscaras de feriado

Al martes de esta semana la hipótesis preliminar principal sobre la muerte de Robin Williams era un suicidio (la evidencia parecía indicar asfixia por ahorcamiento)… ¿Acaso alguien se esperaba esta noticia?
¿Cómo es que una persona con la capacidad de contagiar de sonrisas a millones de personas en el mundo, aparentemente se suicida?
Para ser sincera, aunque me apena la muerte de Robin Williams, y los medios de comunicación a mi parecer, aciertan al resaltarlo como una gran pérdida, me apena aún más que el ritmo de vida de esta nueva era no nos permita conocer a la gente en vida y descifrar el verdadero yo interior que ahora más que antes escondemos de los que están afuera.
Uno de estos días un amigo lamentaba que hubiesen personas sobre las que después de muertas nadie pudiera contar cómo eran… pudiera ser que nadie las conociera realmente… ¿Usted se conoce realmente? ¿Conoce a su madre? ¿Conoce a su hijo? ¿Conoce a su compañero de vida?
En estos días calculamos tantas cosas de la vida, que muchas veces nos olvidamos de sentir. ¿Desde cuando nos pusieron a pensar que todo en esta vida era dinero, buenos carros y casas de lujo? Con ocasión del día de las madres quiero invitarle a tomarnos un café con nuestros sentimientos.
Puede que su madre no esté hoy a su lado, también puede que sí esté pero que ya pronto no esté más. En su situación particular le pido dejar de pensar en cuánto dinero le da mensualmente o cuánto dinero dejó de darle en vida… más bien busque respuestas: ¿Quién es/era su madre?
Estimado lector, no esperemos el anuncio de nuestros últimos días para conocer a quien tenemos al lado. Nunca es tarde para redefinir nuestras prioridades. Se dice que hasta que se es padre/madre se aprende a valorar a su propio padre/madre… hay muchos fugitivos que se negaron a ejercer como tales sin tan siquiera llegar a bajar la cabeza por esto; para ellos alcanza y hasta sobra con una mínima consideración. Padres y madres presentes merecen nuestro tiempo, nuestro pensamiento, nuestro amor.
Hace poco leía que la tecnología ha venido a acercar a los que están lejos y ha venido a alejar a los que están cerca. No les parecerá extraña esa frase si pensamos en tanta gente que segundo a segundo mira las redes sociales y con grandes costos mira a quien tiene al frente. A veces es necesario que alguien parta para analizar lo que estamos haciendo con nuestras vidas.
Estimado lector, el dinero ayuda mucho a conseguir las cosas materiales que queremos conseguir; el problema está cuando perdemos de vista que es un medio y no el fin.
La casa de los sueños no vale nada si la “piscina sin fin” le sirve a un ser querido para poner fin a su vida. Una empresa sólida y reconocida no sirve de mucho si a la vejez llegamos solos. Una vida de abundancia material no llena si no tienes a quien compartirle tus sentimientos de vacío.
Usted y yo estamos acá porque una madre decidió tenernos. Al menos mañana démosle el día libre a las máscaras y ocupémonos a doble turno de mostrar quienes somos realmente.

Alejandra Esquivel Guzmán

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