Vilma Ibarra

Vilma Ibarra

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Miércoles 7 Octubre, 2015

Tenemos que volver a creer en nosotros. No podemos seguir apuntalando el derrotismo

Hablando Claro

Más confianza y menos derrotismo

Una excelente noticia que debe obligarnos a hacer de lado la mezquindad habitual: el gobierno presentó el Plan Nacional de Telecomunicaciones 2015-2021 y anunció la Estrategia Nacional de Acceso y Servicio Universal CR [email protected] que pretende que todos los costarricenses tengan acceso a conectividad en tres años.
De entrada, tengo que decirlo: nunca antes desde su nacimiento en el contexto de apertura de las telecomunicaciones hubo, como notoriamente hay ahora, sinergia y unión de voluntades entre el Viceministerio de Telecomunicaciones y la Superitendencia de Telecomunicaciones.
Nacieron como mellizos en pugna y en el curso de tres administraciones fueron unas veces mal disimuladas y otras abiertamente establecidas las mutuas descalificaciones. Probablemente ello no pudo evitarse, por las pujas intestinas de su reciente surgimiento a la vida pública en una materia en la que, por lo demás, todos hemos tenido que aprenderlo todo. Claro que también ese enfrentamiento sucedió por el establecimiento en Sutel de los recursos del fondo para el acceso universal que generó el jugoso aporte del ingreso de las empresas privadas en el juego y que dejó al Ejecutivo vedado para meterle la mano al dinero, hecho que estuvo siempre presente en ese desencuentro pero que terminó por estallar cuando la entonces presidenta Chinchilla le declaró la guerra a la Sutel.
Más recientemente, en este mismo gobierno, apenas entrando, la Ministra de Ciencia y Tecnología dinamitó los puentes del entendimiento con la Superintendencia. Y cuando todo estaba mal, vino el desgraciado borrador de la Ley de Radio y Televisión que terminó en sismo político obligando a la dimisión de Viceministro y Ministra del Micitt y la caída del hoy olvidado Ministro de la Presidencia.
Nadie hubiera pensado que todo ello sería providencial para darle un golpe de timón a lo que tan mal se veía. La designación del nuevo viceministro de Telecomunicaciones, Emilio Arias, y el liderazgo cada vez más notorio de la vicepresidenta Ana Helena Chacón, nos han puesto de nuevo en la senda sustantiva de perseguir la consolidación de una política pública para democratizar el acceso a la conectividad.
Yo no tengo el conocimiento técnico para evaluar los detalles técnicos del proceso. Pero sí entiendo claramente lo que está ocurriendo, en cuanto a la importancia que reviste poner el acelerador en la búsqueda de acciones que permitan vincular los recursos que tenemos en Fonatel con las decisiones de política pública que le corresponden al Ejecutivo para asegurar la moderna infraestructura de la conectividad como la única que logrará democratizar las oportunidades de acceso al conocimiento de los habitantes de nuestros 51 mil kilómetros cuadrados.
Respaldo mi optimismo en la forma contundente y entusiasta en la que el exviceministro de Telecomunicaciones de Chile y actual secretario general de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones, Pablo Bello, afirma que el programa dado a conocer por nuestras autoridades es coherente, integral y ambicioso y, como si fuera poco, tiene los recursos necesarios para ser implementado.
Así que vamos a dar el salto en materia de conectividad. Y según Bello, entendiendo que aún nos falta mucho por mejorar, Costa Rica tiene la capacidad de hacerlo con la hoja de ruta de los planes anunciados.
¿Por qué empeñarnos en decir que no podemos? ¿O en ver siempre el punto negro en el mantel. ¿O en descalificar todos los esfuerzos? Tenemos que volver a creer en nosotros mismos. No podemos seguir apuntalando el derrotismo.

Vilma Ibarra