Más allá del ahorro
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Si ya logró ahorrar lo suficiente como para tener un monto importante y quiere obtener la mayor rentabilidad posible, ¡felicidades! Ya pasó al siguiente nivel.

El mercado financiero ofrece múltiples opciones para que pueda invertir sus recursos. En esta nota se resumen las tres principales.

Certificados de depósito a plazo
Se podría decir que es un paso intermedio entre el ahorro y la inversión.

Son depósitos de efectivo a un plazo definido de antemano entre una serie de opciones que ofrece el banco. Por lo general, los certificados van desde 30 días hasta un máximo de cinco años. En algunos casos, se paga un cupón trimestral o semestral, con lo que el ahorrante recibe una parte de los intereses ganados.

Para quien deposita sus ahorros en un certificado es una herramienta muy segura, pues se pacta un plazo y una tasa de interés de previo, con lo que el ahorrante ya sabe cuánto recibirá al vencimiento.
Un incentivo adicional que tienen los certificados es el título desmaterializado, es decir, en lugar de un documento, la inversión queda anotada en forma electrónica. La principal ventaja de este instrumento es que el cliente podría recibir una tasa mayor.

Esta herramienta tiene dos desventajas. Una es que si requiere el dinero antes de la fecha de vencimiento, debe pagar una penalización y podría incluso recibir menos dinero del que entregó. La otra desventaja es que si hay condiciones en el mercado desfavorables, como una alta inflación, podría tener una minusvalía en términos reales.

10 billones de colones están depositados en certificados de depósito a plazo

Fondos de inversión
Es una inversión colectiva en la cual se depositan los recursos de un grupo de personas con un perfil de riesgo similar para hacer inversiones más grandes y así lograr una rentabilidad mayor. Se trata de una estructura donde un grupo de profesionales le dan el seguimiento a un portafolio e invierten a cuenta de los dueños del fondo.

Se dice que tienen un perfil de riesgo similar, porque están dispuestos a invertir en un tipo muy similar de títulos valores. Por ejemplo, un inversionista que solo busca títulos del Estado no colocará sus recursos en un fondo que invierta en acciones, que representan un riesgo mayor.

Una característica de estos instrumentos es que no aseguran rentabilidad, es decir, existe la posibilidad de que los rendimientos sean menores a los esperados o que incluso haya una minusvalía en caso de condiciones económicas adversas. Por esta razón, este tipo de inversión no es para personas que esperan un rendimiento de tasa fija como ocurre con los certificados de depósito a plazo.

Hay fondos de liquidez, de largo plazo, crecimiento (se reciben los recursos junto con sus intereses al final del periodo) y fondos de inversión inmobiliarios. En este tipo de instrumento, los inversionistas invierten en fondos que se encargan de la compra y administración de propiedades comerciales y residenciales.

En algunas sociedades de fondos de inversión se admite una inversión mínima de ¢5 mil o ¢10 mil.

4.532 millones de dólares en activos administrados por los fondos de inversión

Bolsa de Valores

Es el nivel más sofisticado de inversión. Aunque algunos inversionistas pueden participar con montos relativamente pequeños, conlleva varios costos en comisiones que comprometerían los rendimientos que pueda obtener.

Se requiere también un mayor conocimiento del mercado para saber cuál es el momento idóneo para invertir.

Además de invertir en títulos de renta fija o bonos del Estado, los inversionistas tienen la posibilidad de comprar acciones de empresas que cotizan en bolsa. En Costa Rica, el mercado es muy pequeño para encontrar buenas oportunidades, pero es posible que a través de un puesto de bolsa pueda acudir a mercados internacionales, donde encontrará activos que pueden ofrecer buena rentabilidad.

Aun así, muchos costarricenses participan en la Bolsa de Valores indirectamente ya que tienen su dinero en fondos de inversión o de pensiones, que sí invierten en el mercado de valores.

En este nivel, se recomienda que los inversionistas tengan un portafolio de inversión, el cual debe componerse de una mezcla de diferentes instrumentos, tanto financieros como no financieros. Un portafolio podría estar compuesto por inversiones líquidas, certificados, instrumentos de largo plazo, inversiones inmobiliarias (tanto en fondos como compra directa de propiedades) y una pequeña porción podría estar constituida por acciones de empresas.

56 mil millones de dólares transados en la bolsa costarricense en 2015