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Autoridades de Salud analizarán hoy planteamiento para paliar contaminación
Manuel Antonio lucha por mantenerse operando

• Obras costarán ¢120 millones
• ICT se alía con Minaet para mantener parque abierto

Ernesto José Villalobos
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Manuel Antonio- Cambios parciales llevados a cabo por la administración del Parque Nacional Manuel Antonio podrían prolongar su operación, al menos por algunas semanas.
La instalación de una batería de cinco servicios sanitarios portátiles —que sustituirán momentáneamente los viejos e insuficientes baños construidos hace décadas— buscará garantizar a los visitantes de ese paradero turístico el acceso a condiciones aceptables.
En forma similar, la eliminación de dos carrocerías viejas en terrenos del lugar erradicará lo que fuera señalado por autoridades de Salud Pública como criaderos del mosquito transmisor del dengue.
Entretanto, los residuos acumulados durante meses, continúan afectando directamente una quebrada cuyo cauce corre paralelo a los tanques sépticos del parque, y que desemboca en la laguna que deben atravesar todos los visitantes.
Para octubre de 2008, la contabilización de coliformes por cada 100 mililitros del agua de la laguna superó los 46 mil. Para que el líquido sea apto para la natación, esa cifra no puede exceder los 240.
“Lo que hicimos fue echar mano de unos pocos recursos que teníamos disponibles, para mostrar que existe voluntad de hacer las cosas correctamente, anteponiendo la seguridad de los usuarios. Ya se conversó con el Instituto Costarricense de Turismo, y ellos van a aportar el dinero que costarán los trabajos definitivos”, explicó Belford Cubillo, administrador del Parque.
El pasado 12 de febrero una delegación del Ministerio de Salud y la Municipalidad de Aguirre dictaron una orden de cierre contra las instalaciones administradas por personal de Parque Nacionales, debido a lo que fue considerado como “numerosos focos de contaminación” y condiciones insalubres de operación”.
La advertencia expedida por Salud sentenció como fecha límite para poner la situación a derecho, este viernes.
A fin de llevar a cabo una inspección de lo que le fuera comunicado por sus subalternos, la propia jerarca de Salud visitará el Parque y participará en una sesión de trabajo en la que se pretenderá definir los plazos y los planes de trabajo que deberán cumplirse en la atención y resolución de los defectos.
“En coordinación con la señora Ministra y expertos a quienes hemos solicitado se presenten a la cita, vamos a exponer un plan de trabajo que esperamos se acoja; la cuestión está en el plazo que nos otorgue Salud, para poder terminar las obras, que no son sencillas”, añadió Cubillo.
A fin de garantizar que el segundo parque más visitado se mantenga abierto a los casi 300 mil turistas que cada año arriban allí, el Instituto Costarricense de Turismo confirmó que pondrá los recursos que sea
necesario invertir en las obras de infraestructura.
Durante 2008 la afluencia de visitantes a Manuel Antonio dejó una utilidad cercana a los ¢1.200 millones, de los cuales solamente ¢200 m
illones fueron aprobados como presupuesto de operación del sitio.
“Es importante que se tomen las acciones pertinentes para que todos los sitios que sirven de atractivo turístico
en el exterior, cuenten con las óptimas condiciones de servicio. Eso es una garantía de que quienes nos visitan volverán, y más aún, de que las impresiones que compartan con amigos y vecinos sean llamativas para vacacionar”, insistió Allen Flores, viceministro de Turismo.
De acuerdo con los informes de ejecución presupuestaria de Manuel Antonio, las últimas inversiones que se hicieron en mobiliario y edificios para la mejor atención de los que en aquel momento eran más o menos 80 mil turistas al año, fue en 1994.
Este jueves LA REPUBLICA visitó el Parque Nacional, y pudo constatar la presencia de una cantidad superior a los 400 extranjeros.
Aunque para la mayoría de ellos las condiciones del parque eran aceptables, al menos tres familias albergaban la posibilidad de no poder ingresar al sitio, tras enterarse de las anomalías que allí tienen lugar.
“Sería una pena que cerraran este lugar tan hermoso, pero sí se nota la necesidad de mejorar los sanitarios y las duchas. Hemos estado aquí y quisiéramos volver en años futuros —quizá con el resto de la familia— pero nunca pondríamos en riesgo nuestra salud”, añadió Larry Osborne, ciudadano norteamericano quien cumplirá este sábado una semana de estar hospedado junto a su esposa y unos amigos, en un hotel cercano al Parque.
Para valorar debidamente la situación en el Parque, las autoridades lo mantendrán cerrado este viernes, entre 8 a.m. y las 12 del mediodía.

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