Manipulación del tenis debe alarmar a deportes de EE.UU.
Son esas apuestas secundarias lo que debe preocupar a las autoridades del tenis, así como a toda liga que piense reformular su posición sobre las apuestas. En estos días se lleva el Abierto de Australia, Novak Djokovic, número uno del mundo está ahí. AFP/La República
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 A pesar de que en Melbourne se desarrolla el Abierto de Australia, el gran tema del mundo del tenis es la denuncia de la BBC y Buzz Feed News UK sobre una persistente manipulación de partidos en los últimos diez años.
A medida que se extiende el escándalo, constituye una advertencia no solo para el deporte, sino también para el futuro de las apuestas deportivas legales en Estados Unidos.
Documentos obtenidos por los medios apuntan a 28 jugadores a quienes la Unidad de Integridad del Tenis, el organismo que lucha contra la corrupción en el deporte, señaló como posibles casos de partidos manipulados.
Si bien los medios optaron por no nombrar a los acusados, informaron que 16 de los jugadores en cuestión integran la lista de los mejores 50 del mundo.
Los investigadores sospechaban que se habían apostado miles de dólares en partidos manipulados, entre ellos tres de Wimbledon.
El tenis adoptó un nuevo reglamento para la lucha contra la corrupción en 2009 y decidió no realizar investigaciones retroactivas sobre jugadores, señala el informe, a pesar de que la manipulación de partidos ya era ilegal en el marco del código anterior.
En total, dicen la BBC y Buzz Feed, se ha denunciado a más de 70 jugadores ante las autoridades del tenis, a un tercio de los cuales se había denunciado al TIU como casos reiterados.
No se tomaron medidas disciplinarias contra ninguno de ellos. La falta de acción de la unidad de integridad lleva a algunos investigadores y grupos de observación a acusarla de —en el mejor de los casos— ineficaz y hasta de encubrir el engaño.
El tenis goza de una reputación sofisticada: se le promociona entre miembros de clubes campestres y se proclama el primer “deporte de reyes”.
Si se asocia el béisbol y el fútbol americano con la cerveza Budweiser y las salchichas, el tenis hace pensar en martinis y sushi.
Pero el lugar del tenis entre los plebeyos se consolida mediante su popularidad entre los apostadores, cuya actividad el deporte no solo autoriza sino de la cual se beneficia.
En Gran Bretaña, donde las apuestas deportivas son legales, el tenis ocupa el segundo lugar después del fútbol en cantidad de dinero apostado.
En diciembre, Bloomberg News estimó que el mercado de apuestas del tenis rondaba los $5 mil millones en todo el mundo.
Si bien los jugadores clasificados y los Grand Slams ocupan la mayor parte de las noticias, son los torneos menores, de segunda línea, con jugadores que no son famosos, los que plantean la mayor amenaza a la integridad del deporte.
La Federación Internacional de Tenis opera una vasta liga profesional que consta de 1.500 torneos por año con un total de 93 mil partidos.
Cada uno de ellos implica amplias oportunidades de apostar, no solo a ganadores y perdedores, sino también a opciones secundarias como resultados de games o sets específicos.


 

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