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Madrid por el milagro
El mundo se vuelve a paralizar por el clásico español

La grandeza e historia, una planilla de lujo y la capacidad individual, son los factores a los que se aferra el Real Madrid, para soñar con una épica remontada en los cuartos de final de la Copa del Rey, ante Barcelona.
El partido llega en medio de una “crisis” de camerino en el equipo blanco, donde el tema, más allá del enfrentamiento de hoy (3 p.m.), es si su técnico José Mourinho, se va o se queda, aunque el final se ve hasta junio de este año, pese a que le restan dos años de contrato.
Por su parte, Barcelona intentará hacer valer su preeminencia en las eliminatorias ante el Real Madrid y el 1-2 de la ida para asegurarse su pase a las semifinales de Copa del Rey, dejando fuera al vigente campeón de la competición, que vive un ambiente enrarecido en los últimos días.
El 1-2 en la ida, la sensación de superioridad, el pisotón de Pepe y los rumores sobre el futuro de Mourinho, cuestionado incluso por la propia hinchada madridista, centran un partido de vuelta en el que los barcelonistas lo tienen todo a su favor frente a un rival excelso en la Liga, pero que padece la tiranía del equipo de Pep Guardiola en las eliminatorias.
El entrenador del Barcelona advirtió de que si su equipo se dedica a “gestionar” el 1-2 logrado en el Bernabéu, el Real Madrid los eliminará de la Copa del Rey y que, por lo tanto, tendrán que “volverse a ganar” el derecho de estar en semifinales.
“El problema de este partido es que nosotros ya estamos clasificados y ellos eliminados, y todavía no hemos jugado”, alertó Guardiola, quien ha dicho que intuye que el conjunto blanco “marcará al menos un gol” en el Camp Nou y que “la eliminatoria no se decidirá hasta los minutos finales”.
El técnico barcelonista manifestó que “lo de Pepe ya es pasado” y espera que el central luso, “si su entrenador desea ponerlo” —y el juez único del Comité de Competición de la RFEF no lo sanciona— forme parte del once.
Además, ha pedido al público del Camp Nou que no se cebe con el zaguero madridista por su pisotón a Messi en el partido de ida si finalmente está en el terreno de juego.
Mientras tanto, José Mourinho, técnico del Real Madrid, defendió en plena marejada su trabajo en el año y medio que lleva en el club madridista, y aseguró que cuando llegó “no era ni cabeza de serie en Champions”.
Sobre el partido de vuelta en el Camp Nou de los cuartos de final coperos, destacó la dificultad de levantar el 1-2 de la ida. “Es un partido muy difícil pero vamos a intentar dar todo para voltear el resultado y pasar la eliminatoria”.
“Creo que mi equipo tiene posibilidades de pasar a las semifinales de Copa del Rey y jugará para intentarlo. Sabemos contra quien jugamos y que vamos perdiendo 2-1. Por eso podemos quedar fuera de las semifinales”, agregó.
Sin desmentir que por su cabeza pase abandonar el Real Madrid el próximo 30 de junio, Mourinho se apoyó en los resultados para defender su labor como entrenador.
“Podíamos tener algún punto más de ventaja en Liga pero tenemos cinco más que el equipo que todos dicen que es el mejor del mundo (Barcelona). No estamos haciendo las cosas tan mal y no tenemos tantos problemas cuando la gente piensa que los tenemos”, dijo.
Y remató recordando el momento que tenía el club en Europa, después de seis años en los que no superaba los octavos de final. Cuando llegué el Real Madrid no era ni cabeza de serie en Champions y en este momento tenemos el récord de victorias en seis partidos. Y somos líderes de Liga. No me parece que tengamos problemas ni que hagamos las cosas tan mal como parece, defendió.

Cristian Williams y EFE
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