Madres millennials dividen tiempo entre cuidar hijos y emprender negocios
“Es difícil pero no imposible, tener una empresa propia es positivo, ya que vos misma elaborás tus reglas, lo malo es que lo querés hacer todo, por ello aprendí a delegar con mi equipo de trabajo”, dijo Lina Rodríguez, propietaria de Nomellamo, acompañada de su hija Julia. Esteban Monge/La República
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Emprender con negocios propios, adaptar los horarios de trabajo para tener tiempo con sus hijos y buscar que las empresas fomenten el teletrabajo es parte de las características que mantienen las madres millennials.
Además el uso de la tecnología para el diario vivir y la relación con sus hijos es parte del quehacer de este grupo.
En Costa Rica existen aproximadamente 260 mil madres millennials, según cálculos propios con base en el INEC.
Las madres latinas de esta generación poseen mayor educación, según un estudio de IPG Mediabrands para Latinoamérica.
Estas mamás cuentan con mayores ventajas académicas por haber obtenido títulos profesionales.
Asimismo tienen un espíritu emprendedor, ya que el 30% de ellas ha pensado en comenzar su propio negocio dentro de los próximos dos años.
Emprender con negocios que les permitan estar cerca de sus hijos, laborar desde su casa y adecuarse a los quehaceres de su pyme y familia, es parte de los retos.
Ese es el caso de Lina Rodríguez, propietaria de Nomellamo, quien mantiene una empresa que fabrica juguetes tipo “monstruos”, que se distribuyen en 30 puntos de venta.
Rodríguez es madre de Julia, de seis meses, quien fue la razón de la elaboración de la línea de bebés en Nomellamo.
En este tiempo ha logrado delegar sus funciones en sus colaboradoras, así como repartir el trabajo entre su pareja y ella.
“Es difícil pero no imposible, tener una empresa propia es positivo, ya que vos misma elaborás tus reglas, lo malo es que lo querés hacer todo, por ello aprendí a delegar en mi equipo de trabajo”, dijo Rodríguez.
Por su parte, Yenory Bustamante, propietaria de Chanell Salon y Spa, también realiza un balance entre la operación de su empresa y el cuidado de sus hijos.
“Por ahora coordino mi agenda con la de mis empleadas, para que tanto ellas como yo disfrutemos de la vida con la familia”, agregó Bustamante.
Adecuarse a que las trabajadoras compartan y críen a sus hijos de igual forma entre madre y padre es otro reto que las empresas dentro de sus departamentos de recursos humanos deben entender.
Horarios de trabajo flexible, teletrabajo, atención de actividades familiares y, a la vez, opciones para superación personal y laboral, son algunas de las técnicas utilizadas.
“Conseguir el balance que necesita la colaboradora, entre su trabajo y su vida, comprendiendo los beneficios que esto trae para la vida de los empleados y su importancia para que permanezcan en un lugar de trabajo productivo y creativo es positivo también para la compañía”, dijo Vivian Liberman, socia de BLP Abogados.