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Nuevo Gobierno obligado a negociar en el Congreso
Lugo asume presidencia en Paraguay

Colación que ganó elecciones comienza a evidenciar grietas

Asunción
EFE

Sin partido propio ni base parlamentaria sólida, Fernando Lugo, nuevo presidente de Paraguay, que asumirá el cargo hoy, se verá obligado a negociar permanentemente en el Congreso incluso con su soporte político para asegurar la gobernabilidad.
El Partido Colorado perdió una hegemonía de 61 años en el poder, pero retuvo la primera mayoría en el Congreso, de 45 senadores y 80 diputados, que entró en funciones el 1 de julio pasado, pese a su derrota en la lucha por la Presidencia en los comicios del 20 de abril pasado.
Y es que antes de iniciar su gestión, la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), la coalición de amplia base ideológica que ayudó al ex obispo Lugo a ganar a los “colorados”, ha comenzado a evidenciar sus primeras grietas internas.
La designación como canciller del embajador paraguayo en el Líbano, Alejandro Hamed Franco, abrió las primeras escaramuzas entre Lugo y el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA, centroderecha), el grupo de mayor peso en la APC y la segunda fuerza electoral del país.
Una serie de negociaciones del propi
o Lugo impidió que el Senado tuviese quórum para aprobar una declaración de censura a la designación de Hamed, de origen sirio y defensor de la causa palestina, por presuntas irregularidades en la expedición de visas a refugiados libaneses durante la guerra de julio de 2006.
La base parlamentaria que apoya a Lugo ya tuvo que negociar con la tercera fuerza política, la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE), del general retirado y ex candidato presidencial Lino Oviedo, para formar la mesas y comisiones de las dos cámaras del Parlamento.
El control del Congreso será vital para que Lugo promueva sus proyectos sociales y económicos, algo que no tuvo su antecesor, Nicanor Duarte, cuyas iniciativas fueron sistemáticamente rechazadas por una mayoría opositora.
UNACE, una agrupación escindida de los “colorados” (derecha), se ha convertido en árbitro dentro del Parlamento como deseaba el ex jefe del Ejército, quien quedó en tercer lugar en las presidenciales de abril pasado y que prometió apoyar al nuevo gobierno.
Fruto del acuerdo, el vicepresidente de UNACE, Enrique González Quintana, fue elegido como titular del Senado y, por ende, del Congreso, mientras que la Cámara Baja está presidida por Enrique Buzarquis, del PLRA. La mesa directiva de ambas cámaras se renueva cada año.
En el Senado, el Partido Colorado es la principal fuerza, con quince escaños, uno más que el PLRA, y UNACE cuenta con nueve representantes.
Se completa la Cámara Alta con cuatro senadores del Partido Patria Querida (PPQ), mientras que los grupos aliados de Lugo Partido País Solidario (PPS), el Movimiento Popular Tekojojá (MPT) y el Partido Democrático Progresista (PDP), tienen uno cada uno.
En la Cámara de Diputados se ha registrado la misma correlación con los “colorados” al frente, con 30 escaños, seguidos por el PLRA, con 29; UNACE, con 15; PPQ con 4; MPT y PDP con uno cada uno.
Lugo “tiene una discreta mayoría, que no es segura, ya que el Parlamento en Paraguay es como muchos otros la
tinoamericanos, tiene alto nivel de trashumancia”, dijeron analistas consultados por Efe, al advertir que los liberales “son tradicionalmente anárquicos, no tienen esa disciplina que baja del directorio al Parlamento”.
Además, ninguno de los cuatro ministros liberales designados por Lugo en las carteras de Obras Públicas (Efraín Alderete), Justicia y Trabajo (Blas Llano), Agricultura y Ganadería (Cándido Vera) e Industria y Comercio (Martín Heisecke) son afines al vicepresidente electo del país y presidente del PLRA, Federico Franco.
Durante la formación del futuro gobierno, Lugo marginó a los colaboradores de su vicepresidente, lo que puede tener consecuencias en los grupos parlamentarios del PLRA, la fuerza que por primera vez renunció a presentar candidato propio a la Presidencia para apoyar la del ex obispo.
El ex obispo, de 57 años, jurará en un escenario montado a cielo abierto en la explanada del Congreso y será el sexto gobernante del país desde la instauración de la democracia, en 1989, tras el derrocamiento del general Alfredo Stroessner (1954-89).
El venezolano Hugo Chavez es uno de los nueve jefes de Estado que anunciaron su asistencia al acto de investidura de Lugo, después de que el de Nicaragua, Daniel Ortega, suspendiera en el último momento su viaje en medio de una polémica causada por el rechazo de su visita por parte de organizaciones de mujeres.
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