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Los periodistas no juegan

Keylor Navas rechaza pesimismo de un sector de la prensa deportiva para el Mundial

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Keylor Navas fue protagonista en el partido de su equipo del Levante ante el Real Madrid, al evitar una masacre. AFP/La República
MADRID. El lujoso bus propiedad del Levante, de color azul y rojo exhibiendo los signos externos del club, atravesó la vía Padre Damián, 23 y se detuvo al frente de la puerta principal del NH Eurobuilding, hotel de clase media alta ubicado a un costado del Santiago Bernabéu.
Domingo 9 de marzo, 1.40 p.m.
Kristian Arguedas, representante de prensa de Keylor Navas me había concertado una entrevista breve con el mejor portero del fútbol español. Saludos, al lobby y a aprovechar el ratito.

Keylor, nos van a aplastar en Brasil, no me gusta para nada el grupo. Es demasiado fuerte. ¿Usted qué opina?

Primero, que los periodistas no juegan; si están negativos, allá ellos. Pero son minoría los negativos. Usted es uno de ellos. Esté tranquilo: el fútbol solo tiene tres resultados: gana, empata o pierde. En un Mundial es igual caer 1-0 que 5-0 y a Costa Rica no le van a pasar por encima tan fácilmente.

¿Cómo es posible que faltan solo cinco horas para que usted se enfrente a la mejor delantera del mundo y esté aquí conmigo como si nada. Más fresco que una lechuga?
Por lo mismo, para ustedes son los mejores del mundo, para mí, para Bryan, Cristian, Celso, Oviedo, Joel, Michael y los que jugamos en Europa, ellos son solo colegas. Ni más, ni menos que nosotros. Igual será en el Mundial. Yo me entreno como un jugador de primer mundo; soy feliz porque tengo salud para entrenarme fuerte. Después viene el partido y suceden muchas cosas. Se da el máximo esfuerzo, se trabajó profesionalmente en su preparación, pero se puede perder. Lo importante es darlo todo.

¿Cómo es posible que no lo maree la fama; usted está en el pináculo de la gloria?
Es que yo vivo día a día, trabajo muy fuerte para el siguiente partido. No me distraigo en nada más. No sé nada de ofertas, fichajes, cláusulas. No me fijo en portadas. A mí solo me interesa jugar bien esta noche contra el Madrid.

¿Pero usted se enojó ahora que el Levante subió a 15 millones de euros su cláusula de rescisión?
Quién dice. Eso es mentira. Levante no ha subido mi cláusula.

¿Si le pagan lo mismo de Inglaterra, España o Italia, para dónde agarra?
Para ninguna parte. No tengo ofertas de nadie. Cuando llegan, si llegan, las valoro con mi familia y mi representante.

¿Dónde cosechó usted su mayor tesoro, su humildad?
Mi abuelo Juan me inculcó jamás olvidar mis orígenes, mis padres Sandra y Franklin me formaron con valores, mi primer técnico Juan de Dios Madriz fue un maestro. Aprendí mucho en las divisiones menores del Saprissa y tuve la fortuna de ser formado futbolísticamente por los tres mejores entrenadores de porteros del país: Gabelo Conejo, Frank Carrillo y Róger Mora.

¿Le debe mucho usted a Gabelo?
El siempre me vio condiciones. Me recomendó al Albacete. Ahí maduré a fuerza de golpes. Mi paso al Levante y ser reserva de Munúa me dio tolerancia, paciencia y obligación de trabajar más fuerte. Lo de hoy es la consecuencia. Como un premio al esfuerzo.

Hay deportistas a quienes la fama los hace caminar por la ruta equivocada, luego se arrepienten y buscan a Dios. Usted siempre anduvo por el sendero correcto y halló a Dios. ¿Tuvo que ver su esposa Andrea en esto?
Cuando conocí a Andrea, yo ya estaba en reuniones de estudio de la Biblia, como pareja seguimos el mismo camino y asistimos al culto en Valencia. Dios es todo en nuestras vidas.

Usted dijo recientemente que el que tenga miedo de ir al Mundial, por el Grupo que le tocó a Costa Rica que lo diga y que no vaya. ¿Siente ese temor en algún asistente de Pinto o compañero de equipo?
Para nada. Estamos motivados con el Grupo. El futbolista costarricense se crece y motiva ante rivales de peso. Lo vimos frente a España y Argentina. Haremos un gran Mundial.

Keylor se tomó unas fotos con mi sobrino nieto político Sebastián De Prado Ugalde y se marchó a reposar. Siete horas después, enmudeció al Bernabéu.

Gaetano Pandolfo
[email protected]
@La_Republica

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