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Lo ocurrido en la Asamblea Legislativa es una lección importante para la clase política nacional. Le enseña que no debe gobernar en su propio beneficio y le recuerda para qué llega al poder

Los diputados recibieron una lección

La posición asumida ayer por la presidenta Laura Chinchilla, al comunicar a los diputados su decisión de vetar el proyecto de ley que promueve un incremento en la remuneración que devengan, terminó de debilitar al grupo de congresistas que defendía ese autoaumento. Reajuste a cuya aprobación LA REPUBLICA fue el primer medio de prensa escrito en oponerse editorialmente.
La primera en echar marcha atrás en la iniciativa fue la fracción del Movimiento Libertario. La bancada liberacionista debió seguir esos pasos.
Chinchilla había fijado como condición para la eventual firma de dicho proyecto, certificar que sus costos no demandarían erogaciones adicionales por parte del erario público y que más bien fueran reasignaciones dentro del mismo presupuesto legislativo.
Esto no se lograría en vista de que el proyecto, de aprobarse, incidiría en las pensiones de los ex presidentes de la República, lo que supone un incremento presupuestario significativo con recargo al plan de gastos nacional.
Por otra parte, Chinchilla adujo que el proyecto supondría también beneficios para ella como ex presidenta, cuando concluyera su gestión, por lo que debía tomar la decisión de vetar la ley.
Lo ocurrido es una lección importante para la clase política nacional. Le enseña que no debe gobernar en su propio beneficio y le recuerda para qué llega al poder.
En la actual coyuntura, en que las crisis económicas originadas en otras partes del mundo nos afectan y el país tiene déficit fiscal, nuestros diputados deberían estar abocados a diseñar planes de austeridad en las instancias de gobierno y no pensando en beneficiarse con un fuerte aumento a su salario.
Muy distinta es la posición que vemos, por ejemplo, en los políticos de España, que por disposición de su Presidente tendrán un recorte en los salarios de la administración pública, concretamente los miembros del gobierno y los altos cargos públicos, como una de las medidas adoptadas para paliar la crisis económica.
Sin duda debe crecer la calidad de la función pública. Sin duda la clase política nacional debe retornar a un ejercicio del poder transparente y de mayor altruismo. Sin duda los costarricenses deberán mantenerse vigilantes y activos para que así sea.

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