Enviar
Los siete pecados capitales


Un grupo de 21 expertos en políticas públicas, entre ellos dos ganadores del Premio Nobel, bajo el amparo del Banco Mundial, la Fundación William y Flora Hewlett y los gobiernos de Australia, Suecia, Holanda y Reino Unido, realizaron un estudio que arrojó como resultado las “12 malas ideas” para economías emergentes, que no las dejan salir del subdesarrollo.
LA REPUBLICA, con la ayuda de nueve analistas, evaluó la situación de Costa Rica en relación con estas 12 malas prácticas y llegó a la conclusión de que el país cometió siete “pecados capitales”.
En otros dos aspectos esta nación es “aprobada” y en los tres restantes no hubo consenso entre los analistas por lo que la dejaron calificada como “aplazada”, una etiqueta que no le concede condición de aprobado ni de lo contrario.
Es interesante ver cuáles fueron las siete malas prácticas, en las que fallamos, y analizar por qué nos equivocamos, qué nos llevó por ese camino. Porque el estudio y las conclusiones no nos servirán de nada si no los utilizamos como experiencia para no volver a cometer los mismos errores en momentos y circunstancias diferentes. No sería el primer estudio que hacen los académicos y especialistas y que los políticos ignoran.
El resultado final del ejercicio, dice la nota de LA REPUBLICA de hoy sobre este tema, tiene recomendaciones que van desde las liberales hasta las de izquierda. Pero más allá de las recetas, que los países subdesarrollados no han dejado de tener por parte de algunos organismos internacionales y ahora vemos que hasta han perdido congruencia, es valioso comprender que para que Costa Rica se desarrolle necesita un plan.
Se requiere un verdadero y acertado plan nacional de desarrollo con el que estén de acuerdo la mayoría de los costarricenses y que sea no solo iniciado sino además continuado, sin intereses mezquinos, por los diferentes gobiernos.
El país necesita hacer un enorme esfuerzo para salir de los múltiples problemas que lo agobian hoy, pero debería poder hacerlo en el marco de un plan que, con visión acertada, indique acciones a corto, mediano y largo plazo, bajo la dirección de administraciones que por su altruismo, capacidad y demostrada transparencia y honestidad hagan renacer en la población la confianza en sus gobernantes.
Solo así se tendría una Costa Rica unida, trabajando duro, sin desgastes innecesarios ni retóricas tóxicas. El análisis realizado, que concluyó en señalar 12 malas ideas que llevaron a prácticas nocivas, puso de relieve la necesidad de cambiar las políticas a seguir en diversos sectores.
Ver comentarios