Siany Villalobos Argüello

Siany Villalobos Argüello

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Martes 10 Abril, 2018

Los retos son grandes y los recursos son mínimos

Los costarricenses ya cumplimos con la elección del nuevo mandatario, ahora mucho queda en manos del presidente electo Carlos Alvarado Quesada, al que deseo muchos éxitos en su nueva labor como gobernante de la República, un presidente totalmente legitimado con el apoyo de casi 1,3 millones de ciudadanos, una persona joven de 38 años, con toda la energía para salir adelante con una tarea “dura y compleja” como él mismo lo manifestó.

Ahora es tiempo de arrollarse las mangas, enfrentar los retos y cumplir las promesas realizadas en la recién pasada campaña electoral, ya su partido goza de experiencia y no sería bien visto echar culpas a gobiernos de periodos anteriores, más que su propio partido.



Los retos son grandes y los recursos son mínimos, el país enfrenta un déficit fiscal que no fue atendido con la debida responsabilidad y prontitud por la administración Solís Rivera, no solo por decidir que en los dos primeros años de su gobierno no se incrementarían impuestos, sino por el irresponsable aumento del gasto, que fue conocido por la ciudadanía costarricense, ejemplo de ello la desmedida “agencia de viajes gubernamental”.

Debe ser de mucha satisfacción para el nuevo mandatario conocer que más del 60% de los votos emitidos le apoyó, pero de igual forma es grande la responsabilidad que debe asumir para dar cumplimiento a la tarea encomendada.

Cumplir con el nuevo mandato requerirá de mucha humildad para buscar acuerdos y llegar a alianzas, será fundamental definir una agenda y estrategia de trabajo con trasparencia, puesto que contar con una fracción oficialista de diez diputados(as) en la Asamblea Legislativa así lo demandará.

La noticia de que el presidente electo iniciará de inmediato el diálogo con los partidos políticos presentes en la Asamblea Legislativa y que buscará acuerdos en la agenda legislativa, concretamente en los temas fiscales y reforma al reglamento de la Asamblea Legislativa, además de pensar en consolidar un Gobierno de Unidad, son excelentes noticias. Sin embargo, el tema de ofrecer puestos en el nuevo gabinete no debe ser tomado a la ligera y muy probablemente cuente con el rechazo de su propio partido político.

Integrar un gabinete con visión de “Gobierno de Unidad” debe ser una propuesta que incorpore las mejores mentes de los diferentes actores políticos, no puede verse como un canje, “yo suscribo el acuerdo y a cambio cumplo entregando un cargo político”, no deben distribuirse puestos al mejor postor, esto requiere mucha responsabilidad, la situación del país lo exige.

Costa Rica esta urgida de resolver su situación económica, requiere un desarrollo económico que favorezca a los más necesitados, a los más pobres, bajar el índice de pobreza y que de una vez por todas el gobierno en esta segunda oportunidad que le da el pueblo costarricense, cumpla con la promesa de “erradicar la pobreza”, aspecto que sinceramente veo difícil, pero si de algo estoy segura es que se puede bajar.

Nuestra población está urgida de empleo, la tasa de desocupación ya casi llega a las dos cifras, 9,3%, las familias requieren una vivienda digna. La infraestructura vial es una emergencia nacional, los costarricenses estamos abrumados de las “presas” diarias para llegar a los trabajos, la producción requiere tarifas eléctricas más competitivas, así las cosas, se puede hacer extensa la lista de necesidades, pero por ahora lo importante será iniciar cumpliendo con las promesas de campaña en las que creyó nuestra ciudadanía.

Costa Rica requiere de todos y todas para caminar por la senda del desarrollo y el mayor bienestar para toda la población, “si al gobierno le va bien, a todos nos ira mejor” de lo contrario los perjudicados seremos todos (as) y ahora que gozamos de un pueblo que demostró ser creyente, no está de más que imploremos al Creador para que el futuro de Costa Rica sea de lo mejor.