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Lunes 22 Septiembre, 2008

Los retos de la nueva rectora del sector social


En el reciente cambio que se dio en el gobierno actual, con motivo de la renuncia del Dr. Fernando Zumbado, se nombró a la Dra. María Luisa Avila, ministra de Salud, como rectora del sector social, en un cambio estratégico, dado que el rector venía siendo el ministro de la Vivienda.
Le corresponde asumir una gran responsabilidad, en un sector estratégico y enfrentado a situaciones complejas como el hecho de que el nivel de pobreza que disminuyó en 2007, se espera que vuelva a crecer en 2008, es decir más familias estarán en condición de pobreza. Aunado a que la desigualdad social ha venido en aumento.
No se debe dejar de considerar que el crecimiento del PIB para 2008 va a disminuir respecto a periodos anteriores y se espera que no sea superior al 4%. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), para que se pueda disminuir la pobreza, el crecimiento del PIB tiene que ser superior al 5%. Debe enfrentar otros aspectos como el hecho de que dos de los programas “estrella” del actual gobierno: Avancemos y el Bono de la Vivienda han sido cuestionados sobre los resultados obtenidos y fallas en los controles sobre los recursos manejados por esos programas.
El PNUD define a la pobreza como “un fenómeno complejo y multidimensional que resulta de los desequilibrios estructurales profundamente arraigados en todos los ámbitos de la existencia humana: el Estado, la economía, la sociedad, la cultura y el medio ambiente”. Por ello, el PNUD propicia la iniciativa de crear microempresas entre la población en condiciones de pobreza, alienta el crecimiento del empleo en el sector formal de la economía, así como la integración productiva entre empresas y en la agroindustria.
Se debe tener claro que no solo el crecimiento económico se debe lograr, sino que debe darse un paso fundamental para alcanzar una adecuada distribución de la riqueza, es decir el desarrollo económico.
Se debe tener presente también que la realidad del subdesarrollo suele venir ligada a variables como la pobreza y el atraso, que tienen como consecuencia niveles de vida inaceptables y la aparición de lacras que conllevan hambre, enfermedad, violencia, desigualdad y miseria.
Esperamos que la señora ministra de Salud pueda ejercer una buena rectoría y propiciar un accionar más integral del sector social, que deje resultados más concretos para el bienestar general de los costarricenses, una mejor calidad de vida y especialmente para los sectores más desposeídos. Al respecto, es interesante la propuesta de la Dra. Avila de unificar los sectores de salud y vivienda.

Lic. Bernal Monge Pacheco
Consultor externo