Arnoldo Mora

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Viernes 17 Octubre, 2008

Los responsables de la crisis

Arnoldo Mora

Las declaraciones de las autoridades gubernamentales del sector económico, se ven una y otra vez contradichas por las voces autorizadas de especialistas de todas las tendencias ideológicas y corrientes de las ciencias económicas, tales como Eduardo Lizano (gurú criollo de los yupis neoliberales), Juan Manuel Villasuso (keynesiano) y Luis Paulino Vargas (izquierda), por no citar sino algunas voces de esas figuras representativas de las diversas tendencias. Si en algo han coincidido estas opiniones es en sostener que los efectos socioeconómicos de la actual crisis mundial, son ya catastróficos en nuestro propio país. El sentir mayoritario de la gente va en el mismo sentido, pues las encuestas reflejan un claro tono pesimista cuando se le interroga sobre sus expectativas a futuro. Costa Rica está mal e irá peor, reconoce todo el mundo y no solo quienes siempre hemos sido críticos del modelo económico que se ha tratado de implantar en las últimas décadas.
El neoliberalismo ha sido enterrado con mucha pena y ninguna gloria y su catafalco ha sido velado en nada menos que en el propio Wall Street, sancta sanctorum del hasta hace poco prepotente “capitalismo salvaje”. Hoy el presidente Bush toma medidas socializantes estatizando bancos, cosa que ya habían hecho sus colegas en las principales economías europeas. El ejemplo ya lo habían dado años atrás los países del Cono Sur como Argentina, que solo pudieron salir del desastre socioeconómico a que lo llevaron las recetas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional acatadas con perruna obediencia por el régimen de Menem. Por entonces, los corifeos de estas nefastas ideologías neoliberales, los Chicago Boys, se paseaban prepotentes con sus salarios multimillonarios como asesores de gobiernos apátridas y ejecutivos de las peores instituciones que ha conocido la humanidad después del nazifascismo, como son las corporaciones trasnacionales.
Hoy como consecuencia de la crisis que ellos mismos han provocado, la cifra de pobres en el mundo, según el Banco Mundial, ha subido vertiginosamente de 800 millones a 900 millones y se prevé que llegue a superar los 1.000 millones en los próximos meses. Cabe preguntarse ahora si los responsables de este espantoso genocidio, el peor que ha conocido la humanidad, serán alguna vez llevados a los tribunales locales o a la Corte Internacional Penal. Ahora Bush corre a otorgarle cerca de $1 billón al sector financiero responsable principal de esta pavorosa hecatombe, mientras que hace poco había vetado una ayuda de $4 mil millones para aliviar el hambre de 9 millones de niños de su propio país (en Estados Unidos había entonces 40 millones de pobres, hoy nadie conoce la cifra exacta porque sube cada día).
Por nuestra parte, el tiempo de las “vacas flacas” se hace sentir cuando se anuncia que los índices de pobreza están subiendo, tanto o más que los descontrolados precios de la fenecida canasta básica. Frente a esta catástrofe ¿qué estamos haciendo los costarricenses y qué debemos hacer? Vertiré algunas modestas reflexiones en una próxima entrega.