Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 31 Octubre, 2008

Los expertos y la crisis

Arturo Jofré


Los países, las personas, no importa en qué parte del mundo se encuentren ni el grado de conocimiento que tengan de la crisis, verán que la vida no será la misma a partir de ahora. La única duda que queda es el nivel del daño en cada país y su duración. ¿Cómo llegamos a este juego apocalíptico en que unos cuantos jugadores apostaron el bienestar de tantos? ¿Qué pasó con los sistemas de autorregulación del riesgo de las instituciones financieras?
En 2005 el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, aseguró que la “regulación privada ha probado generalmente ser mucho mejor en contener la toma excesiva de riesgo que la regulación gubernamental”, por esa razón se opuso a incrementar la supervisión financiera.
Ahora señala ante un comité de la Cámara de Representantes, que estaba en shock, “ya que he trabajado por 40 años o más con evidencia considerable de que estaba funcionando excepcionalmente bien”. Reconoció que las instituciones financieras no protegieron a los accionistas y a las inversiones tan bien como él esperaba.
Paul Krugman, el nuevo Premio Nobel de Economía, a quien tuvimos en Costa Rica como conferencista, ha sido un crítico de las políticas económicas de su país y señala que “esto fue durante años el producto de una derecha revolucionaria, que no creía en nuestra Constitución como los demás la entendemos. Querían rehacer Estados Unidos y el resto del mundo a su imagen y semejanza. Es una vasta alianza de gente con poder económico y la derecha religiosa. Lo que nos protege es que han llevado al país a tal desastre, que tendrán que estar en el desierto un tiempo”.
Tanto Krugman como el profesor Jeffrey Sachs reconocen, por otra parte, que el plan de Estados Unidos para enfrentar la crisis se inició con errores. En palabras de Sachs, el manejo del cierre que se dio a Lehman Brothers generó pánico financiero a nivel global. Sachs conoce muy bien la realidad de los países en vías de desarrollo y plantea que Estados Unidos sufrirá una desaceleración que desafortunadamente afectará a Latinoamérica.
La famosa “mano invisible” del mercado efectivamente se volvió invisible y los expertos todavía andan en su búsqueda. Greenspan ahora nos recuerda que “predecir es una ciencia inexacta”. Pero el mundo no es una ficción, tratar de entender los fenómenos y ajustar las predicciones, aun con fallas, es imprescindible. Como dice Mario Vargas Llosa “fuera de la novela y el arte, vivir en la ficción, sea en política o en economía, es un suicidio”. Por eso, es saludable escuchar la voz de expertos que prendían luces amarillas con fuertes fundamentos antes de la crisis.
Se plantea si este será el final del capitalismo, la etapa en que los sistemas se autodestruyen. Se argumenta que no hay alternativa alguna para reemplazarlo. Es interesante la respuesta del ex presidente de Chile, el socialista Ricardo Lagos, a la pregunta ¿El mundo se está izquierdizando? “No. El mundo está recobrando el equilibrio”.