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Martes 21 Abril, 2009

Los candidatos y candidatas en tiempos de crisis

Hace algunos días llegó a mi celular un mensaje de texto que se refería a las bondades de una precandidata diciendo que “ha demostrado experiencia, firmeza y honestidad”. Si bien no soy partidario de esta dama ni de su agrupación política, dicho mensaje me puso a reflexionar sobre el rumbo que vayan a tomar las (pre) campañas de los distintos partidos políticos durante las próximas semanas y meses, ya que habría que preguntarse si la situación actual mundial es la que va a marcar el derrotero de las ideas para la campaña 2010.
Es importante conocer las calidades y un poco de “la vida y milagros” de quienes aspiren a un puesto de elección popular; pero de igual manera los tiempos actuales obligan a una campaña realista más que idealista. Si bien los ya conocidos temas de la educación, los valores, la salud tendrán que salir a relucir, los (pre) candidatos tendrán que demostrar que sus ideas están bien encaminadas de acuerdo con los retos actuales y no el eco de otras campañas (refritos) o de asesores en estrategias. Y es que para nadie es un secreto que las campañas electorales siguen ciertas premisas de las campañas publicitarias donde nos hablan de las ventajas de adquirir un cierto producto.
Quizás ahora en tiempos de crisis haya que dejar a un lado tales esquemas enfocadas en lo bueno, capaces y honrados que han sido todos (nadie va a decir lo contrario) para enfocarse en cómo vamos a salir adelante a sabiendas de que hay temas sensibles de toda campaña que dependen de estrategias bi o multilaterales.
Y es que la enorme y contundente dependencia de nuestro país en los hechos económicos a nuestro alrededor hace irremediablemente que los pre y candidatos sean comedidos en lo que vayan a proponer. No hay que ser experto en el tema económico para saber que la inversión, el desarrollo inmobiliario, la generación de empleo, el turismo son los ámbitos que han recibido un mayor impacto.
¿Irán los (pre) candidatos a prometer miles de empleos en época de recesión? ¿Se aventurarán a establecer la atracción de inversión cuando las trasnacionales están viendo dónde recortan recurso humano y operaciones? ¿Se arriesgarán a comprometerse con reducir el índice de pobreza cuando los tiempos actuales están provocando “nuevos pobres”?
Aunque no me moleste seguir recibiendo estos mensajes, como costarricense, como joven y profesional no me van a atraer simples alusiones sobre lo bueno que han sido quienes se están postulando. Eso no me dice nada. Ahora bien, siendo realista no hay fórmulas mágicas ni soluciones certeras; pero al menos los pies bien puestos sobre la tierra y propuestas realistas podrían dar luz sobre quiénes son los y las costarricenses aptos para conducir este país en tiempos de crisis.

Aramis K. Vidaurre A.
Profesor Universidad Interamericana