Logo La República

Lunes, 12 de noviembre de 2018



FORO DE LECTORES


Los azotes del día más gris

| Martes 23 enero, 2018


Los azotes del día más gris

No sé si alguno ha tenido días grises en su vida, recuerdos dolorosos, experiencias que nos enseñan desde el desamor.

Entiendo (no comparto) que muchos publiquen insultos e improperios contra mi abuelo; es una figura pública. Sin embargo, no nos olvidemos del respeto a la dignidad de cada ser humano.

Este tema de la herencia de mi bisabuelo fue una nube muy gris en la historia de nuestra familia, patrocinada por la avaricia de algunos.

No estoy escribiendo para juzgar, escribo porque se han difamado mucho la memoria de mi bisabuela y el honor de mi familia.

Hay muchos documentos, videos, memes, fotos, entre otros elementos de personas que se han adjudicado como propio un conflicto de mi familia.

Pero yo solo les voy a dejar un recuerdo propio: el día que me enteré de que mi bisabuela estaba agonizando en el hospital de Cartago. Lo siguiente más duro fue el audio que me envió mi abuelo para que se lo reprodujera a mi bisabuela en su momento de agonía (antes de que haya algún ataque por esto, él estaba entre vuelos en el extranjero y en ese momento a mi bisabuela le quedaban instantes).

Llegué al hospital, la vi en una cama con una mascarilla Venturi, con una franca dificultad respiratoria y un poco combativa. Le di un beso en la frente, le expresé mi amor y le dije que mi abuelo le había enviado un mensaje, saqué mis audífonos y se lo reproduje.

Cuando iba a retirarlo, ella me agarró la muñeca muy fuerte; en ese momento pensé que estaba delirando, sin embargo me miró fijamente y de alguna forma entendí, le puse el mensaje unas veces más hasta que una lágrima corrió por la mascarilla y ella comenzó a soltar mi brazo y se calmó.

Yo sé, al igual que toda mi familia, que esa agresión nunca existió. Fue un hecho oscuro en nuestra historia, pero como todos, seres humanos aprendemos de nuestros errores. Tristemente muchas personas viles, sin amor y sin respeto se han dado a la tarea de convertir en una telenovela el sufrimiento de una familia entera y lo más triste es la deshumanización a la que ha llegado esto, no es justo que se ataque SIEMPRE SOBRE LO MISMO, día a día, en todos los medios.

Yo le voy a hacer una pregunta como ser humano: ¿cómo se sentiría si todos los días le preguntan si le pegó a su mamá y recuerda que ni siquiera se pudo despedir de ella y decirle lo que sentía su corazón en ese momento? Se sentiría ¿contento? ¿alegre? Entiendo que es un candidato presidencial, pero también es un ser humano y siente. Está bien que piense políticamente diferente, pero ¿por qué seguir atacando a nuestra familia solo para pellizcar votos?

Daniel López Castro
Nieto de Juan Diego Castro Fernández