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“Logré salir adelante”
En 2009 programa ha colocado ¢985 millones en créditos a pequeños y medianos productores costarricenses

San Ramón, Alajuela. Son las diez de la mañana, la hora del desayuno pasó hace rato y el olor a leña y el humo en el cielo evidencian que en algunas casas ya se cocina el almuerzo.
Pero en la vivienda de la familia Rojas no, ellos cocinan con electricidad pues son de los pocos en La Candelaria de San Ramón que tienen acceso a ella. El aporte económico de Mario, el mayor de los hijos de la familia les ha permitido salir adelante y acceder a servicios que otros en la comunidad no poseen.
Después de trabajar por casi una década en el sector hotelero del país, Mario dio un salto a lo que siempre ha llamado “su sueño”: tener en su propia casa un área cultivada de varios vegetales, legumbres y verduras a base de hidroponía y más adelante desarrollar ahí mismo un destino turístico para “que los extranjeros vengan a verlo”.
Ya la primera parte de su sueño la logró, en los últimos dos años a través de este método ha venido desarrollando en su propiedad el cultivo de lechugas, cebollines, chiles, apio y culantro.
“Logré salir adelante, siempre quise tener mi propio negocio y ser mi propio jefe”, contó Mario, mientras supervisaba el avance de sus cultivos de lechuga, producto que comercializa en los supermercados de su zona, hoteles y restaurantes.
Empezó “desde cero”, cuenta Mario, lo hizo mediante un préstamo que la asociación de desarrollo de su localidad le gestionó con el programa Pronamype, un fideicomiso del Ministerio de Trabajo y el Banco Popular que hoy beneficia a más de 8 mil personas en diversas zonas, especialmente rurales del país.
El Pronamype tiene ya 19 años de existencia, está dirigido a pequeños empresarios que por sus condiciones económicas no son sujetos de crédito en el sistema bancario.
En los últimos años este programa ha logrado impulsar las iniciativas de costarricenses en áreas como la agricultura, el comercio y la ganadería. Hasta junio de este año 720 personas se habían visto beneficiadas con recursos.
A quienes recurren a este modelo de financiamiento se les otorgan empréstitos que van desde ¢500 mil hasta ¢5 millones. Con un plazo de ocho años y una tasa del 2% anual.
En los últimos tres años el programa no ha presentado reportes de morosidad. “La gente más humilde de Costa Rica es la mejor paga”, adujo Sandra Chacón, directora ejecutiva del plan, quien comentó que la finalidad es que los pequeños empresarios salgan del sistema laboral informal y se incorporen al formal.
En lo que va de 2009 Pronamype ha colocado ¢985 millones en créditos a pequeños empresarios.
Las estadísticas de las autoridades del plan señalan que más de la mitad de los créditos son colocaciones destinadas a mujeres jefas de hogar, personas mayores de 50 años y jóvenes recién graduados de colegios técnicos.
Al igual que a Mario, el plan ha logrado sacar adelante a muchas familias, a quienes ha permitido cumplir sus sueños de un negocio.

Carlos J. Mora
cmorah@larepublica.net
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