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Internet para unas personas es una adicción
Locura por la Web

Importante saber apretar el botón "off"

Aún no es catalogada como una enfermedad mental, pero podría llegar a serlo.
Se trata del abuso de Internet, estar pegado a las pantallas ya sea por trabajo, entretenimiento o para hacer vida social virtual.
En promedio los ticos se conectan casi cinco horas diarias y realizan seis actividades por sesión, como chatear, revisar el correo o leer noticias, según un estudio de Google de junio de 2011.
Y con la llegada de los smartphones y tablets, ha quedado claro que Internet no solo se cuela por medio de una computadora y que no se necesita estar en la casa o en la oficina para ingresar a la Web.
Esta posibilidad ha convertido estos gadgets en indispensables para muchos, tanto que hay quienes sienten temor irracional de salir de casa sin ellos. A esas personas se les llama “nomofóbicas”, término que proviene de la traducción en inglés “no-mobile-phone-phobia”.
En este grupo están aquellos cuya conducta se vuelve disfuncional, duermen con el teléfono o tienen varios cargadores porque no soportan que el celular se apague.
En Costa Rica se estima que un 82% de las personas entrevistadas en un informe reciente de la Rectoría de Telecomunicaciones tiene teléfono celular, mientras un 33% menciona contar con el servicio de Internet móvil.
El mayor uso que dan a ese servicio es el entretenimiento, seguido por el trabajo, revisar el correo electrónico e ingresar a redes sociales.
En algunos países, el abuso y dependencia de Internet es considerado una adicción, con graves consecuencias en quienes la padecen como depresión, mayor posibilidad de padecer trastornos obsesivos-compulsivos y déficit de la atención, entre otros.
“Hay personas que tienen tendencias a la adicción, pueden tener adicciones a la religión, a la pornografía y a Internet, la diferencia es que es un acto más público pero igual es adicción”, comentó Juan Carlos Barahona, profesor de gestión de la innovación y la tecnología del INCAE Business School.
A pesar de esto, no se debe confundir la adicción con la mala educación. “Yo promuevo la digitalización, pero lo más bonito que tienen los aparatos electrónicos es el botón de off”, comentó el catedrático.
Sin embargo, para otros profesionales este abuso se aleja de ser una adicción y más bien se trata de una nueva cultura generada precisamente por los cambios tecnológicos.
“Cualquier cambio tiene consecuencias en la calidad de vida, efectivamente hay personas que pasan frente a la computadora todo el día o con el teléfono, pero se debe entender que esos aparatos están vinculados con ellos ya que ofrecen comunicación afectiva, entretenimiento, trabajo, entre otros factores”, comentó José Carlos Chinchilla, sociólogo de la Universidad Nacional.
A su criterio esa “obsesión” no es una patología social, sino “una nueva cultura que no entendemos”, una nueva “adicción” que en el futuro será vista de manera diferente.
A la vez, es importante aclarar la problemática de considerar el uso o abuso de Internet como una adicción, dijo David Torres, profesor e investigador de la Universidad de Costa Rica y la UNIBE.
“Para que una adicción exista debe haber una dependencia, para esto se requiere la existencia a nivel neuronal de receptores específicos para la sustancia que se consume, como en el caso de las drogas”, explicó.
En el caso del uso de Internet no hay tales receptores ya que no es una sustancia, por ello considera que no es adecuado hablar de adicción a Internet, pero sí de un abuso.

Melissa González
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