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Lo que ventila el 2012

Casi a la víspera del tercer trimestre del año, el mercado se ha tomado muy enserio el análisis prospectivo de lo que podría ocurrir en el 2012 y no es de extrañarse por esto, ya que el próximo año trae consigo varios aspectos, de los cuales destacamos dos a continuación:
En primer lugar, arrastra una crisis institucional y económica que parece no concluirá en el corto plazo y, que más bien podría exacerbarse y arrastrar a otros mercados que en el pasado habían pasado desapercibidos.
La mencionada herencia, más allá de generar una pérdida en el potencial de generación de ingresos para los países, ha traído consigo al menos dos elementos muy negativos, primero la perdida de la confianza, medida en buena parte por las reducciones en las calificaciones de riesgo, y segundo un brote inflacionario, generado entre otras cosas por las expectativas negativas y el aumento de las materias primas.
La mezcla anterior produce que los inversionistas aumenten su costo de oportunidad y esto se refleja inmediatamente en las tasas de interés; es por ello que quizás en el 2012 sea muy difícil esperar que se mantengan bajas las tasas de interés de referencia del mercado.
En segundo lugar, se espera una elección presidencial en Estados Unidos, marcada por una mezcla entre descontento y esperanza que no ha permitido que se genere una recuperación de la institucionalidad en el país y que pudiera conllevar a un nuevo cambio de gobierno.
Este evento que se presenta también en otros países de Latinoamérica y trae consigo, por una parte, un aumento del gasto público y de las promesas del gobierno de turno que pensando en su reelección y, por la otra, la toma de medidas desesperadas para tratar de paliar la situación fiscal del país.
Un ejemplo de esto; es el plan fiscal que está promoviendo el presidente Obama, donde se pretenden obtener $4,4 billones (miles de millones en América Latina), aplicando mayores impuestos a las personas y empresas que obtienen más ingresos.
Esto pudiera parecer lógico y hasta plausible; pero a su vez es discutible que gravar más a los entes económicos que asumen mayor riesgo va a resolver los problemas fundamentales del país, mas allá de ser una simple estrategia populista.
Lo más seguro es que estrategias similares sean adoptadas también por aquellos países donde se producirán elecciones y por ello se observarán efectos similares.
La gran conclusión que a priori podríamos sacar es que el próximo año ventila al menos mayores impuestos e intereses más elevados: ante esto los inversionistas pudieran tener algunas ventajas, pero también una disminución de sus oportunidades de negocio.

alfredo.puerta@estrategia-financiera.net
Twitter: @alfredopuerta

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