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Jueves, 15 de noviembre de 2018



EDITORIAL


Lo que no se supo aprovechar

| Martes 12 julio, 2011




La falta de articulación en el Poder Ejecutivo en los últimos años, generó incoherencia entre las políticas de atracción de inversión y la oferta y motivación educativa para aprovecharla

Lo que no se supo aprovechar

Para impulsar acertadamente el desarrollo de un país se requiere articular todo el Poder Ejecutivo de manera que el norte que guíe la labor de los diferentes ministerios guarde coherencia y resulte eficaz.
Esto no ha sido así desde que se iniciaron las políticas de atracción de inversiones. No se desplegaron las medidas necesarias y suficientes destinadas a informar sobre la coyuntura, ofrecer formación técnica de alto nivel unida al buen manejo de idiomas, a quienes lo desearan, para que la llegada de inversiones pudiera ser ampliamente aprovechada.
En unas actuaciones mucho más parecidas a las ocurrencias que a las políticas bien planeadas, se incentivó en los últimos tiempos al capital nacional y extranjero para nuevos desarrollos en áreas que requieren personal técnico de alto nivel, sin prevenir, oportunamente, la oferta educativa para quienes se sintieran inclinados a este tipo de carreras.
Incluso, ya lo hemos visto, esa oferta debía contemplar el asunto fundamental de contar con el profesorado idóneo, no solo para enseñar sino para motivar al estudiantado.
Eso significaba no solo tener la visión correcta sobre las futuras empresas como fuentes de trabajo, sino mostrar esa porción del espectro laboral con todo el atractivo que en realidad tiene para suscitar vocaciones.
Ahora las empresas de los inversionistas sufren la carencia del personal que necesitan mientras costarricenses desempleados o con trabajos mal remunerados lamentan no haber tenido, hace algunos años, una oferta educativa suficiente y motivadora que los inclinara hacia una formación técnica de alto nivel acompañada de idiomas.
Esto es interesante analizarlo porque ocurre cuando no se tiene un proyecto - país destinado a lograr la movilidad social hacia arriba.
En cambio, cuando esto se hace, todos se benefician, incluido, desde luego, el sector productivo privado generador de empleo.
Costa Rica se ha dado a conocer como país con mano de obra bien calificada. Sin embargo, en la actualidad vemos el fenómeno de la falta de coherencia entre las políticas de desarrollo y las de formación de esa mano de obra. Una nota de este medio ayer lo muestra bajo el título “Se buscan supertécnicos”.
Aunque sea bastante tarde, es necesario reaccionar. De lo contrario, inversión extranjera, apertura comercial y todo lo que puede ser aprovechado para que no falten el empleo y la movilidad social, puede volverse poco efectivo para bajar los niveles de pobreza y achicar la brecha económica. Pero además de esto, no se lograrán abastecer las necesidades del sector productivo empleador.