Carlos Denton

Carlos Denton

Enviar
Miércoles 31 Enero, 2018

Lo que nos espera

Los jerarcas del “Gobierno de Cambio” que puedan, saldrán de Costa Rica huyendo el 8 de mayo, o antes. Será demasiado vergonzoso escuchar a los que vengan a describir lo que van a encontrar. Porque lo primero que tendrá que hacer el partido que gane las elecciones venideras al asumir el poder es explicar al pueblo el desastre total que el Partido Acción Ciudadana PAC dejó a su paso por el gobierno.

El PAC deja un Estado bastante similar financieramente al de Grecia en 2009; botellas, programas ficticios o mal enrumbados, moneda sobrevaluada, liderazgo disperso y mal ubicado y un sector productivo tratando de salir adelante bajo el yugo de ideólogos deformados y necios que han promovido cada vez más cargas a los que pagan todas las cuentas. Ni hablar de las deudas, los proyectos incumplidos, el caos en las carreteras, y la crisis de seguridad ciudadana. Lo que el pueblo nunca perdonará es que el PAC “centroamericanizó” la corrupción y las tasas de homicidios, violencia y robo agravado.

El presidente nuevo, no importa su partido político, tendrá que denunciar esta debacle total porque si no lo hace, “¡la compra!” Y sí es serio, tendrá que buscar nuevos ingresos para el gobierno con el Impuesto al Valor Agregado IVA, recortar el número de empleados públicos, instituir un programa masivo de obras públicas y, trabajando con el Banco Central, ver con cuidado lo que se puede hacer con el tipo de cambio. El costo de la energía, que es el más alto en el hemisferio, tendrá que ser reducido trabajando mano a mano con Recope y el ICE. El Ministerio de Educación Pública, el más importante de todos y que debería ser la joya de un país comprometido con la formación de generaciones futuras capaces de enfrentar la competencia, requiere un “overjol” estructural y cultural.

Los retos son muy grandes y no puede el pueblo equivocarse el 4 de febrero, comprometiéndose con un grupo con poca o ninguna capacidad de dirigir su destino. El incrementalismo, o una receta emocional ligada a un compromiso con valores sociales, no servirán para resolver los problemas que ahora se enfrentan. La coyuntura es similar al de 1980 cuando colapsó la economía y se provocó la formación de una generación de jóvenes perdidos para el desarrollo y el sueño de un país que nutre la esperanza para todos.

La verdad es que no hay seguridad de que ese posible colapso venga después de la toma de posesión del gobierno nuevo en la fecha establecida en la Constitución Política. El Ministerio de Hacienda desesperadamente busca instituciones o personas dispuestas a comprar bonos de dudoso valor; con el dinero lograría mantener a flote el Estado por un par de meses. El Ministerio de Seguridad Pública está entrenando personal para la policía con la esperanza de que estos pronto puedan salir a la calle y reducir el crimen y la violencia que amenaza en los barrios y residenciales. ¡No podemos fallar el domingo próximo!

[email protected]