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Lluvias merman taquillas
Con las canchas sintéticas siempre se juega, aunque el público rehúye el mal tiempo

El torrencial aguacero que cayó el pasado sábado por la tarde de seguro desmotivó a muchos aficionados que se preparaban para asistir al estadio Ricardo Saprissa, a presenciar el juego entre morados y brumosos.
Se sabía que habría partido; la cancha sintética iba a permitirlo y aunque los organizadores visualizaran un déficit en la asistencia…; nada que hacer, con una, 1.000 o 10 mil personas, el partido se iba a realizar. Ya iniciado ese encuentro luego se suspendería por otros motivos.
Ante esta situación los organizadores de los partidos de nuestra primera división, que tienen canchas sintéticas, están obligados a buscar alternativas, porque excepto por los verdaderos hinchas que están dispuestos a mojarse, la lluvia, ligada a la posibilidad que tiene la persona de ver los juegos por televisión, en el confort del hogar, está reduciendo los ingresos por recaudación, al menos en invierno.
Para Víctor Badilla, gerente deportivo del Saprissa, esta situación obliga a una buena planificación con respecto a buscar un horario razonable en época de invierno.
“Está claro que tenemos que jugar a las 11 a.m. en invierno, sí o sí”.
El dilema para estos equipos no es ya si suspenden los partidos o no, sino la cantidad de público cuando hay condiciones lluviosas.
Mientras, para Jorge Hidalgo, presidente del Alajuelense, la planificación es clave; cambiar los horarios o crear un tipo de entrada especial en estos casos para los sectores techados del estadio, serían dos opciones para enfrentar esta situación.
Para ambos dirigentes el hecho de que el campeonato no sufra interrupciones por suspensiones, debido al calendario tan apretado que hay, hace que el sacrificio valga la pena.
Los dirigentes lo ven también desde la perspectiva de que los costos de una suspensión son altos. Aparte de que ya no existe incertidumbre cuando llueve sobre si se va a suspender o no un partido cuando es en una cancha sintética.
Enrique Rojas, gerente de San Carlos, otro equipo con cancha sintética, dice que ellos están claros de que el sábado por la noche es el mejor horario para organizar los partidos.
“En lugares lluviosos como este la gente llega a acostumbrarse y sabe que cuando pasa el chaparrón, el partido sigue su trámite normal sin ningún problema”, aunque aceptó que sí incide la lluvia en la merma de aficionados.
Para Hidalgo es mejor jugar a las 11 a.m., los domingos, por clima, presencia mediática y facilidad de transporte para los aficionados.
Por su parte, Badilla afirmó que Saprissa ya está utilizando el método de abrir solo ciertas partes del estadio en días lluviosos, ya que eso minimiza los costos.
Lo cierto es que a como van las cosas no sería de extrañar que muy pronto a los clubes que no posean cancha sintética los obliguen a tener una alterna para que puedan reprogramar sus juegos suspendidos ya que el show debe continuar, aunque se venga el diluvio.

Luis Rojas
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