Límite de paga trae "nueva realidad" a Wall Street
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Límite de paga trae “nueva realidad” a Wall Street


Nueva York -- Los banqueros de Wall Street molestos por los nuevos límites a la paga de los ejecutivos posiblemente tengan que aceptar el hecho de que el Gobierno de Estados Unidos está dispuesto a reconstruir el sistema financiero de la nación sin ellos.
Los banqueros y sus defensores, mayormente consejeros en materia de remuneración de ejecutivos, dicen que las restricciones planteadas por el senador federal Christopher Dodd causarán un éxodo de talentos. ¿Cuál ha sido la reacción de los políticos después que los bancos perdieron $820 mil millones? Que así sea.

“El populismo se ha apoderado del proceso por completo”, dijo Jeff Davis, director de investigaciones en Howe Barnes Hoefer & Arnett, una casa de corretaje con sede en Chicago. “Estamos al borde de tener turbas asesinas en las calles”.
Dodd, presidente de la Comisión de Banca del Senado, agregó los límites al proyecto de estímulo fiscal de $787 mil millones aprobado por el Congreso el 13 de febrero. El presidente Barack Obama refrendó el proyecto de estímulo ayer en Denver, estado de Colorado, dijo su vocera, Jen Psaki. Dodd ha restado importancia al temor de que la medida salarial debilite los bancos al ahuyentar el talento, diciendo que hay muchos reemplazos potenciales.
La Ley de Recuperación y Reinversión Estadounidenses del 2009 forzará a los cinco principales ejecutivos de los bancos que reciban fondos de rescate por al menos $500 millones, y a los 20 empleados más remunerados de esas firmas, a renunciar a las bonificaciones en efectivo, según un análisis hecho por la oficina de relaciones gubernamentales del bufete Blank Rome LLP, de Washington. Los banqueros podrán recibir bonificaciones en acciones, siempre y cuando las acciones se restrinjan hasta que la empresa haya devuelto los fondos de rescate, según la firma de abogados.
Las restricciones se agregan al límite de sueldo de $500 mil que el Tesoro de Estados Unidos dijo impondría a los bancos que necesiten más ayuda del Gobierno mediante el programa TARP de alivio a empresas con activos morosos. Ese límite es 10 veces el ingreso familiar mediano del 2007 y un 25% superior al sueldo de $400 mil del presidente Obama.
“Este último proyecto coloca a los bancos con dinero del TARP en un verdadero aprieto”, dijo Roy Smith, profesor de Finanzas de la facultad de administración de empresas de la Universidad de Nueva York y ex socio de la casa de bolsa Goldman Sachs Group Inc. Si bien los pocos bancos que puedan devolver el dinero del Gobierno se apresurarán a hacerlo, otros “no podrán reclutar de entre los gerentes más destacados”.
Los funcionarios del Ejecutivo decidieron no combatir la medida de Dodd porque es posible que tengan que volver al Congreso en busca de más fondos de rescate, según una persona familiarizada con el asunto.
“Lo que más me preocupa, en torno a la remuneración, por ejemplo, es que está bien hacer las cosas de que se habla en las máximas esferas”, dijo el jefe ejecutivo de Bank of America Corp., Kenneth Lewis, en una audiencia convocada la semana pasada por el congresista Barney Frank, presidente de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes. “Pero si uno empieza a bajar mucho en las filas de la propia entidad, hará que talentos claves huyan hacia los competidores extranjeros”.
El jefe ejecutivo de Morgan Stanley, John Mack, y el de Wells Fargo & Co., John Stumpf, dijeron en la audiencia que estaban de acuerdo con Lewis. Mack dijo al Congreso que su firma entabló una medida trienal de recuperación para vincular la paga de los empleados a la remuneración por desempeño a largo plazo. El jefe ejecutivo de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, dijo que su meta era “mantener la alineación de nuestra gente con la suerte de la firma”.
De los ocho jefes ejecutivos bancarios en la audiencia, Lewis cobró el sueldo más alto en el 2008, $1,5 millones, mientras que Blankfein recibió el más bajo, $600 mil.
El Congreso anda en busca de una “nueva estirpe de ejecutivos dispuestos a hacer el trabajo por menos dinero”, dijo Frank Glassner, director gerente de Veritas Executive Compensation LLC, de San Francisco, estado de California. “Hay personas verdaderamente talentosas que aceptarían el trabajo con una paga menor, y son las personas que uno quiere encargadas de volver estos bancos a la rentabilidad”, dijo.
Es posible que en ese grupo se incluya a Vikram Pandit, jefe ejecutivo de Citigroup Inc., quien dijo en la audiencia de Frank la semana pasada que cobraría un sueldo de $1, u 8,3 centavos por mes, hasta que el banco volviera a ser rentable. Citigroup, con sede en Nueva York, anunció una pérdida neta récord de $18.700 millones el año pasado y necesitó $45 mil millones del programa de rescate bancario del Gobierno.
“Comprendo la nueva realidad y me cercioraré de que Citi la comprenda también”, dijo Pandit.

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