Enviar

Después de casi un año, no ha sido capaz el Primer Poder de la República de hacer las enmiendas necesarias a la actual ley de tránsito

Ley de tránsito de nuevo al inicio

Este es el país de las posposiciones, de la marcha lenta y a veces, de las excusas para no caminar del todo. Y esta situación, que tanto necesitamos cambiar, no ha sido atendida por nuestros legisladores al estudiar las modificaciones que se consideró debían hacerse a la ley de tránsito vigente.
Se argumentó hace como un año sobre los errores que dicha ley presentaba y la necesidad de revisarla para corregir. El tiempo empezó a correr y hubo trabajo de comisión, pero a la fecha no ha sido capaz el Primer Poder de la República de hacer las enmiendas que requiere.
Se argumenta ahora que hay un nuevo proyecto de ley, que desecha al anterior y que obliga a empezar de cero nuevamente. Mientras tanto, los costarricenses soportan una ley que la mayoría consideró desde que se promulgó cargada de errores.
Es decir, nadie parece pensar en la población, que es al fin y al cabo para lo que se debe trabajar en todas las instancias de gobierno. Si así fuera, podría haberse llegado a un acuerdo para aprobar las enmiendas más urgentes a la actual ley de tránsito para, al menos, mitigar los efectos de lo que se aprobó incorrectamente, y luego, con el tiempo necesario, dedicarse al estudio del nuevo proyecto.
Sin embargo, esa no fue la decisión de nuestros congresistas. Lo que ahora le recetan a la población es, nuevamente, esperar y esperar porque ellos comenzarán una vez más la tarea a ese ritmo que los caracteriza y que en algunos casos se torna vergonzoso.
¿Cuánto se llevará ahora el estudio del nuevo texto sustitutivo? Nadie lo sabe y aunque nos lo dijeran no tenemos por qué creer en ello porque lo mismo nos afirmaron cuando comenzó esta legislatura.
En vez de trabajar para ganar la confianza de los costarricenses, algunos políticos hoy convertidos en gobernantes no se inmutan por tardar años en resolver lo que la población necesita con urgencia.
Sin embargo, aún queda quien se pregunta sorprendido cómo es que cada vez hay menos costarricenses entusiasmados por ir a emitir su voto el día de las elecciones nacionales.
Una vez más hay que decirlo, esta nación necesita que se trabaje con seriedad, demostrando por fin haber adquirido cierta madurez. Costa Rica es un país lleno de posibilidades. No las desperdiciemos con actitudes que no están a su altura.












Ver comentarios