Enviar
Martes 25 Noviembre, 2008

Ley de Cambio Climático Británico


Esta semana, en el Reino Unido nos comprometimos con un futuro con menos emisiones de carbono. El Acta de Cambio Climático, la primera en su tipo a nivel mundial, se ha convertido en ley. Dicha ley implica que deberemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80% hacia 2050. Lo anterior obliga al Reino Unido a actuar, y empezaremos de inmediato. En el camino hacia 2050 se asignarán “presupuestos de carbono” para cada periodo de cinco años, e igual que con la meta de 2050, no tendremos otra alternativa que cumplir con estas metas de obligatoriedad legal.
La meta del 80% es producto de las recomendaciones de un Comité Independiente de Cambio Climático con base en los conocimientos científicos más recientes, los informes de la ONU y conversaciones con expertos del Reino Unido. El Comité seguirá ofreciendo asesoría en cada uno de los presupuestos de carbono en la ruta hacia 2050, y lo hará públicamente, de modo que en el futuro los gobiernos tengan que explicar sus decisiones.
El Reino Unido ha decidido emprender estas acciones porque consideramos que es fundamental actuar en el campo del cambio climático para bien de la prosperidad y seguridad mundiales en el siglo XXI y más allá. Transitar hacia una economía con menor presencia de carbono puede ayudar a garantizar la competitividad de nuestras empresas y crear empleos nuevos y sustentables en las industrias del futuro. Estas oportunidades también están al alcance de otros, pero al actuar con oportunidad esperamos tener ventaja al colocarnos entre los primeros en el mercado.
Algunos han argumentado que en épocas económicas difíciles deberíamos retraernos en nuestros objetivos en materia de cambio climático. Sin embargo, tardarnos solo hará que sea más caro actuar. La crisis económica actual es pequeña en comparación con los costos económicos a futuro si no acometemos el cambio climático. Las medidas de ahorro de energía en los hogares pueden disminuir lo mismo costos que emisiones. Además, las inversiones en nuevas industrias ambientales pueden ser de utilidad en elevar la seguridad energética.
Estamos orgullosos de nuestra Ley de Cambio Climático. Pero también sabemos que los gobiernos solos no pueden propiciar este cambio. Para las compañías, reducir las emisiones de carbono debe convertirse en un componente necesario de su forma de hacer negocios. Del lado de las comunidades, los grupos de fe y las ONG, persiste la necesidad de presionar en busca de un cambio. También los ciudadanos tienen una importante función que cumplir.
El Reino Unido acepta de buena gana su responsabilidad de asumir el liderazgo en la reducción de emisiones. Pero la acción no puede terminar ahí: requerimos de un trato mundial. Y ya se está creando el momento. Los países de la Unión Europea se encuentran a la vanguardia en la reducción de emisiones. También es probable que Estados Unidos presente planes ambiciosos en 2009. Y Costa Rica está avanzando bien en el contexto del programa Estrategia Nacional de Cambio Climático y sus planes por ser carbono neutro en 2021.
El mundo se reunirá el mes entrante en Polonia, y el año próximo en Copenhague para discutir el tema del cambio climático. Al compartir los países ideas e inspiración y con la colaboración entre gobiernos y comunidades, creo que podemos lograr mucho, y que podemos edificar una economía mundial con menos carbono y un alto crecimiento.

Ed Miliband
Ministro de Energía y Cambio Climático del Gobierno Británico