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Lencería en Arabia: asunto de mujeres
Muchas esperan que décadas de embarazosos diálogos con vendedores pronto lleguen a su fin, gracias a una directriz del Ministerio de Trabajo que posibilita contratar mujeres en esos locales

Cuando la estudiante saudita Sarah Abdul-Mohsen le pidió al vendedor un corpiño 32C color piel, no esperaba una discusión sobre su talla.
Después de todo, Abdul-Mohsen llevaba la túnica negra y el velo obligatorios que ocultan la figura, en un reino donde la costumbre prohíbe a los hombres mirar íntimamente a las mujeres.
“El me dijo: ‘No, usted no es una C’”, reveló Abdul-Mohsen, que estaba comprando un corpiño para su prima, en una entrevista celebrada durante una comida de Ramadán para mujeres en Riad. “Me resultó desagradable, muy degradante”.
Abdul-Mohsen, como muchas mujeres de Arabia Saudita, país rico en petróleo, espera que décadas de incómodos diálogos con vendedores sobre bikinis, corpiños, batas con volados y calzones pronto lleguen a su fin. Ese deseo podría hacerse realidad conforme las tiendas comienzan a implementar una directiva dictada en julio por el Ministerio de Trabajo para hacer a un lado a los vendedores hombres y contratar mujeres tras un fallido intento en 2006.
Los gerentes que representaban a tres boutiques la semana pasada dijeron que sus comercios pronto estarán atendidos por mujeres, aunque la transición no será fácil. En la puerta podría haber guardias para alejar a los compradores hombres, mientras que los propietarios de los locales evalúan colocar carteles para indicar que los establecimientos son “solo para familias” y colocar cortinas gruesas para cubrir las vidrieras de modo que los hombres no miren hacia dentro y vean a las mujeres trabajando.
“Es bueno que pase esto, pero hace falta planeamiento”, señaló Ghaith Azzam, gerente de marca de La Vie en Rose, propiedad de Fawaz Alhokair Group, en una entrevista telefónica en Riad. Explicó que otro comercio perteneciente a Alhokair, La Senza, también está haciendo el cambio.
Arabia Saudita aplica restricciones tomadas de la interpretación wahhabita del islam sunita. Los hombres y las mujeres están estrictamente separados en público, ya sea en las escuelas, los restaurantes o incluso las filas en los autoservicios de comidas rápidas. Eso impide que las mujeres puedan tener empleo como vendedoras en centros comerciales y tiendas, a menos que el comercio tenga una clientela exclusivamente femenina.
El rey Abdullah, que ha prometido mejorar la situación de la mujer, inauguró la primera universidad mixta en 2009. Ese mismo año, nombró a la primera viceministra del reino, Nora bint Abdullah al-Fayez, y dijo que dará a las mujeres más acceso al empleo. Pero las mujeres todavía no tienen permitido conducir automóviles.
El cambio en las lencerías es parte de una orden dictada por el ministro de Trabajo Adel Faqih que establece este fin de año como último plazo para que su personal esté conformado solo por mujeres. La resolución del ministro siguió a un decreto real de junio, dictado por el rey Abdullah y dado a conocer por la agencia oficial Saudi Press, que ordenaba que solo las mujeres trabajaran en “los comercios que venden artículos de primera necesidad para mujeres”.

Bloomberg News

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