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Presidenta abandonó proyectos importantes por presión gremial, aduce expresidente Oscar Arias
“Laura ha cedido ante los sindicatos”

Congreso, Alianza por Costa Rica y Sala IV también entorpecen labor
 

El exmandatario Oscar Arias dice no entender cómo la presidenta Laura Chinchilla entierra varios de los proyectos que él dejó y opta por crear una nueva agenda, en lugar de apostar por el continuismo.
Por el contrario, el gobierno de Chinchilla ha cedido ante varios grupos de presión, considera Arias.
Ayer tras pronunciar su discurso en la Reunión Hemisférica sobre el control del tráfico ilícito y la transferencia de armas, que organizó su Fundación Arias para la Paz, el expresidente concedió una entrevista a LA REPUBLICA, en la cual cuestionó el accionar de la Asamblea Legislativa, la Alianza por Costa Rica y la intromisión de la Sala Constitucional.

El Estado de la Nación reveló un deterioro país, ¿qué opinión le merece?

En infraestructura no estamos invirtiendo lo que el país requiere, esta debe ser llevada a cabo tanto con recursos del Estado como del sector privado y eso es algo que no ha calado aquí. Todavía hay una oposición a que el sector privado participe en la construcción de infraestructura, lo cual es un contrasentido. Lo he dicho muchas veces, tenemos que decidir si hacemos el puerto de Moín con la inversión de una transnacional como es APM o si esperamos otros 50 años para que el Estado la construya. Igual pasa con ferrocarriles, aeropuertos y carreteras.

¿En energía pasa lo mismo?

Dejé un proyecto de energía con la misma filosofía con que se aprobó el de telecomunicaciones, para que el ICE compitiera con el sector privado, y aunque tenía los votos, el Gobierno decidió no aprobarlo y lo enterró.

¿Todavía estamos en crisis?

El coletazo no ha pasado, las economías de las cuales más depende la nuestra, que son Europa, Japón y Estados Unidos, tienen un crecimiento sumamente bajo. Ellos son los que nos visitan como turistas, los que compran nuestros productos y con una economía estancada como la que tienen, es muy difícil que podamos aumentar el comercio y el turismo que son los negocios que nos hacen crecer.

¿Cuáles otros factores inciden en esta crisis?

La competitividad no mejora, tenemos una infraestructura que no podemos mejorar o modernizar y competimos con inversiones de $6 mil millones en Panamá. Además, camina más rápido una tortuga, que la Asamblea Legislativa.
Tenemos una democracia disfuncional y enferma; nos hemos convertido en un país de contralores, en lugar de innovadores.

¿Cuánto afecta que cada cuatro años se cambie la agenda país con el cambio de un presidente?

Eso se explica cuando el que viene es un partido diferente, pero en este caso que se mantuvo el mismo partido, pues me duele que después de que la gente votó por la continuidad de muchos de los programas que yo introduje, sobre todo al devolverle la confianza al sector privado y poner a Costa Rica a caminar de nuevo, sea frenado en alguna parte porque se ha cedido ante grupos de presión, como los sindicatos. Tal es el caso del ICE, ellos no quieren que se abra la generación eléctrica al sector privado y el Gobierno decidió complacerlos y frenar la apertura, frenando inversiones millonarias que pueden venir de afuera, como ocurrió en telecomunicaciones.

El Estado de la Nación también menciona que el deterioro que vive el país es producto de las decisiones políticas, ¿concuerda en ello?

El estado político y el sistema costarricense no permiten avanzar con la celeridad que el siglo XXI nos reclama, cómo caminar más aceleradamente con los controles que tenemos, cómo liberar al sector privado de buena parte de los servicios que hoy tiene como monopolio el Estado, cómo construir infraestructura, cómo mejor la productividad de nuestra fuerza laboral, cómo medir la productividad de las instituciones del Estado, si no hay incentivos para que sean más eficientes y no hay competencia.

¿Cómo resolver esto?

Se requiere una reforma profunda del Estado, un Estado hipertrofiado, enmarañado, con leyes y controles que no nos permiten modernizar las instituciones.

¿Una reforma a la Constitución?

Reformas constitucionales y a las leyes, de un momento a otro tenemos un Congreso que en la práctica es bicameral, todo se le consulta a la Sala Constitucional.

¿Cómo califica la Alianza en el Congreso?

Tras de que éramos muchos, parió la abuela, tenemos una alianza de partidos de oposición a los que nada los une ideológicamente, excepto tener el poder en el Congreso para nombrar comisiones, presidentes y para decidir cuál es la agenda legislativa, no la que le interesa al Gobierno, sino la que a ellos les interesa, que no necesariamente es la que le interesa, necesita y urge al país, es el perfecto laboratorio de la ingobernabilidad.

¿Cómo cree que camina el país desde que dejó el poder?

Cada días más ingobernable.

¿Cómo interpreta la discusión en torno al presupuesto nacional?

Por un lado los partidos de oposición exigen alguna reducción en el gasto, en algunas partidas que ellos consideran innecesarias, por montos muy elevados, que tal vez el Gobierno no pueda disminuir, pero mediante el diálogo pueden ponerse de acuerdo y rebajar algunas partidas, es un poco lo que ha pasado en todos los países, después de la crisis financiera, los ingresos se vinieron abajo y es necesario pensar en nuevos impuestos, es así, eso lo han hecho casi todos los países.

¿Era necesario que los diputados de Liberación no llegaran a sesionar?

Sí era necesario, porque no querían abrir el plenario a discusión para aprobar mociones en que se reducían sustancialmente algunas partidas, que lo que van a hacer es causarle un grave trastorno al Poder Ejecutivo, entonces lo que ha pasado en las últimas horas, de querer sentarse a negociar para dialogar y ver si se puede llegar a un acuerdo me parece que era lo más sensato, lo más costarricense.

¿Cuál relación tiene actualmente con los diputados de Liberación?

Son todos amigos, pero sobre este tema específico no hemos hablado, un poco hablo con ellos. He estado preparando el discurso de hoy (ayer para el lector) y estoy preparando la publicación de un libro sobre ensayos, artículos y discursos míos que espero que salga a principios del año próximo.

¿Y con la presidenta Chinchilla?

No tengo ningún contacto.

Natasha Cambronero
[email protected]

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