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Laura burló el toro en Nicoya

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Sin mayores sobresaltos ni protestas, pero con un atraso de 45 minutos, la presidenta Laura Chinchilla y su equipo de gobierno lograron celebrar ayer en relativa calma las festividades del 189 aniversario de la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica.

Trasladar la actividad de forma sorpresiva para horas de la tarde, le permitió a la mandataria burlar el toro que se le venía en forma de protestas y en vez de las consignas, los reclamos y las grescas esperadas, la festividad transcurrió en medio del alegre sonido de las marimbas, los bailes típicos y por supuesto, las tradicionales bombas y güipipías.

Ayer, la plaza principal donde se llevó a cabo la actividad lució repleta y en todo momento, se percibió un aire de festejo cívico muy diferente al que se hubiera respirado si la celebración coincidía con la marcha que varios manifestantes realizaron en horas de la mañana.

En su lugar, decenas de familias con niños en brazos y adultos mayores acompañados de sus hijos y otros curiosos, tomaron los asientos y lugares del parque de Nicoya.

Por esta razón, al tomar la palabra la mandataria solo tuvo elogios para los guanacastecos que participaron en la fiesta cívica y de manera evidentemente alegre se sumó al festejo con las palabras de “Viva Nicoya” a todo pulmón.

“Acá estamos como habíamos prometido, celebrando con un pueblo hermoso, alegre y trabajador, que Dios les pague. Me encantaría estar acá con ustedes toda la noche, acá podemos amanecer”, indicó Chinchilla para referirse a la festividades.

Asimismo, la mandataria aprovechó la oportunidad para despedirse de los guanacastecos y de paso les indicó que esta semanarindió cuentas en diversos pueblos de la pampa sobre lo que su gobierno ha hecho y espera que esta actitud de rendir cuentas, se convierta en una tradición para los futuros mandatarios.

La Presidenta se refería a la gira que hizo desde inicios de semana por la provincia de Guanacaste, también le ayudó a apaciguar un poco las críticas, pues en esos días inauguró obras, repartió bonos y ofreció nuevas promesas de ayuda, e incluso, hasta tuvo tiempo para pelear con Nicaragua por la supuesta venta de territorio marino para la explotación petrolera.

La incertidumbre que rodeó la previa de la celebración, se esfumó tras la marcha que hicieron varios grupos de manifestantes en horas de la mañana para reclamar al Gobierno una mayor obra en el cantón y en la provincia guanacasteca.

En ese sentido, la decisión del Concejo de acabar con la tradición de realizar la actividad a las 9 a.m. y trasladarla para las 5 p.m. fue acertada, pues no solo tomó a los manifestantes por sorpresa, sino que tras soportar el fuerte calor de la pampa, los protestantes se agotaron rápido por lo que su fervor se disipó con las primeras lluvias de la tarde.

“Esto es una burla al pueblo nicoyano que sacó el día libre para asistir temprano a los actos”, dijo Ronald Vargas, exsacerdote y ahora dirigente local.

No obstante, en la mañana de este 25 de julio, cientos de manifestantes se apoderaron del parque de Nicoya para protestar contra el gobierno de Laura Chinchilla y exigir obras prometidas para la provincia.

El movimiento exige al gobierno resolver el problema del agua contaminada con arsénico, reparar caminos vecinales, ampliación del hospital de Nicoya y garantizar el acceso a fuentes de trabajo.

Al grito de “Miedo, miedo, Laura tuvo miedo”, 36 grupos sociales avanzaron hasta el parque local, donde los recibió un aguacero.

Ahí se realizan además actividades culturales y de feria en conmemoración del 189 aniversario de la Anexión del Partido de Nicoya.

Esteban Arrieta
[email protected]

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