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Viernes 3 Mayo, 2013

Los emprendedores en Costa Rica tienen que vencer múltiples obstáculos. La industria textil ha cerrado o emigrado en busca de condiciones favorables para poder competir con productos orientales


Las propuestas del PAC

Desde el mismo momento que escuchamos a una diputada del PAC decir que los costarricenses estamos preparados para competir con los chinos, nos dimos cuenta que la cúpula de ese partido desconoce lo que sucede verdaderamente en el mundo de los mercados y la economía.
Proponer en estos momentos tan difíciles que, mediante una nueva ley, cierren a las empresas que muestren atrasos superiores a dos meses, es una simpleza propuesta por burócratas que desconocen hasta cómo organizar una pequeña pulpería en la zona de Pacaca.
Oscuro panorama. El gobierno anuncia la firma de un nuevo convenio con Chile, Colombia, México y posiblemente Panamá. El acuerdo permitiría la desgravación de una gran cantidad de productos, y el libre flujo de personas y capitales.
Costa Rica registra el segundo déficit comercial más alto de la región centroamericana. La importación aumentará y agravará —aún más— los déficits existentes.
Y empeorará de paso la delicada situación de pequeños y medianos empresarios que deben enfrentar el creciente contrabando, y la inundación de productos extranjeros fabricados bajo modelos de producción vedados por nuestras propias leyes.
Los emprendedores en Costa Rica tienen que vencer múltiples obstáculos. La industria textil ha cerrado o emigrado en busca de condiciones favorables para poder competir con productos orientales.
Cientos de operarias se encuentran desocupadas. Muchas de ellas son cabeza de familia que sufren todo tipo de maltratos y carestías. La mayoría de los agricultores también viven momentos difíciles.
Eduardo Doryan puso en práctica castigos parecidos. Con solo un mes de atraso en el pago de la planilla, el empresario deberá pagarle a la Caja —adicionalmente— el costo de la cita médica por cada trabajador atendido. En vez de conciliar y facilitar arreglos, lo que buscan es cerrar a las empresas que, aunque muestren pequeños atrasos, siempre pagan el seguro.
Resulta fácil producir bajo el alero de Zonas Francas, o simplemente no pagar como lo estila el gobierno. A los personeros del PAC les corresponderá darles la cara a la ola de desocupados que tan descabellada ley provocaría.
Muchas empresas, imitando a transnacionales, firmarían con Sociedades Anónimas compuestas por trabajadores para que sean ellos los que tengan la obligación de cotizar.
Hecha la ley hecha la contrapartida.

Jorge Castro G.