Carlos Denton

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Miércoles 26 Septiembre, 2007

Las líneas centroamericanas sobresalen
Carlos Denton

En todos los estudios modernos de mercadeo se enfatiza la necesidad de cumplir con las promesas hechas al consumidor. Las empresas que venden productos y servicios entran en un compromiso con sus clientes, y para tener éxito en el mediano y largo plazo tienen que cumplir con lo que ofrecen en su publicidad y a través de intermediarios.
Los viajeros centroamericanos son muy afortunados, porque las dos aerolíneas basadas en el istmo, y que sirven a la región, están cumpliendo. TACA y COPA tienen aviones nuevos, rutas amplias y operan a tiempo la gran mayoría de las veces. Ya no son líneas pequeñas, dedicadas a servir a los pasajeros que quieren trasladarse a un punto del istmo a otro. Ambas lucen una estructura de rutas muy amplia a Sudamérica, TACA ofrece una multitud de vuelos a diversas ciudades norteamericanas, mientras que COPA sirve eficazmente a varias de las islas del Caribe.
En comparación con las líneas norteamericanas, TACA y COPA son muy superiores. “Nuestra tripulación de cabina está presente para su seguridad” es el escudo que usan las líneas aéreas estadounidenses para explicar el muy mediocre servicio a bordo que ofrecen a sus pasajeros. Cuando se combina la falta de servicio a bordo, con itinerarios que con frecuencia se incumplen, y con personal desmoralizado en tierra, se puede convertir la experiencia de sus pasajeros en algo desagradable y muy lejos de lo que ofrecen en su publicidad.
Las aerolíneas centroamericanas tienen que operar a veces en aeropuertos deficientes, enfrentar mal tiempo y congestión, pero aun así salen adelante. Crecieron en épocas de guerras y tuvieron que enfrentar problemas de monedas locales inestables y de autoridades que no cooperaban del todo. Aun así surgieron y deberían servir de muestra de que es posible competir con las multinacionales en iguales condiciones.
Los operadores estadounidenses ofrecen muchas excusas, pero es evidente que su modelo empresarial padece fallas que solo se arreglan cuando enfrentan la bancarrota. Varios han recibido ayudas (leer subsidios) del Gobierno estadounidense frente a los problemas que tienen, algo que nunca han recibido los centroamericanos
En honor a la verdad hay que notar que TACA ha recibido mucha protección en el mercado salvadoreño y COPA también ha logrado controlar hasta un cierto punto el acceso al panameño. Tampoco puede una aerolínea que no es centroamericana ofrecer servicio entre un punto de la región (ejemplo San José) a otro (ejemplo Managua) y frecuentemente escasean los espacios en esas rutas.
Para los que recuerdan Líneas Aéreas Costarricenses (LACSA), que ahora forma parte de TACA, había una ruta que protegía sobre cualquier otra; San José/Miami/San José sin escalas. Por mucho tiempo, cuando Costa Rica no tenía política de cielos abiertos (y tampoco tenía turistas), la Aviación Civil no permitía a ninguna línea estadounidense operar sin escalas a Miami —esto para proteger a LACSA.
Es interesante notar que ni TACA ni COPA ahora ofrecen vuelo directo sin escalas a Miami. Para los que quieren ir a esa ciudad es una línea estadounidense, la del peor servicio de todas, que ahora tiene un virtual monopolio en esa ruta.
TACA y COPA respectivamente son hazañas empresariales que deberían dar confianza a los que temen la apertura de mercado, la competencia de las multinacionales, y la necesidad de pensar en grande.

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