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Sábado, 17 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Las elecciones en Venezuela

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 23 diciembre, 2015


Pizarrón

Las elecciones en Venezuela

Inevitable era la derrota legislativa del partido de gobierno venezolano.
Era previsible por la mala gestión de gobierno, los escándalos de corrupción y narcotráfico que involucran a altos personeros del mismo, entre ellos dos sobrinos políticos del presidente Maduro y el propio presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, por la incapacidad de poder resolver problemas de desabastecimiento, en parte por la misma corrupción; por la ausencia de una política de producción nacional, por los negocios especulativos que rondan los distintos tipos de cambio, por la falta de artículos de primera necesidad y de la canasta básica, por la inflación que ronda el 200%, por la carencia de divisas para las importaciones de artículos y de materias primas para la producción local.
También por la caída de los precios del petróleo, las prácticas gubernativas autoritarias, despóticas y represivas contra sectores políticos opositores, por el encarcelamiento de opositores que hicieron del ambiente político un cuestionamiento constante de los derechos civiles, políticos, humanos y de la propia democracia venezolana, que enrarecía el rostro del gobierno y los logros “revolucionarios”, en tanto aumentó la pobreza a índices anteriores al ascenso de Chávez en 1999, y al debilitamiento de las misiones sociales por falta de financiamiento y apoyo logístico a las mismas, lo que el pueblo “cobró” o “facturó”.
No fue suficiente el clientelismo corrupto, económico y político que se realiza en cada periodo electoral. Este año el gobierno hizo cuatro aumentos de salarios, hasta un 60% de los mismos, obligado para el sector público y privado, amenazando al sector privado que si no aumentaban les nacionalizaban sus empresas, aumentó pensiones equiparándolas a los salarios mínimos, elevó el derecho de aguinaldo a tres, lo que es muy corriente en Venezuela, repartió taxis, físicamente carros, no placas, anunció dar casi un millón de viviendas, y pasadas las elecciones, ante el fracaso, ordenó, como castigo a los votantes, no dar el 40% de elevación de salarios en fin de año por concepto de evaluación de desempeño laboral.
Desde 2009 el comportamiento electoral de los venezolanos, en números cuantitativos de votantes, era ligeramente desfavorable al gobierno pero por un diseño electoral de recaudación de votos, hecho ese año, con menos votos se podían sacar más diputados, lo que le daba ventajas electorales en resultado al gobierno, aunque el número de votos decrecía en su contra.
El presidente Chávez había establecido, en 2009, con control absoluto de la mayoría parlamentaria, cambios en el sistema de elección, creando circunscripciones electorales que elegían con 40 mil votos un diputado y otras que requerían más de 200 mil, que eran los centros urbanos, donde la oposición dominaba. Así, 100 diputados se podían elegir con menos votos mientras 64 se elegían con más, junto a los tres indígenas. Además, estableció que en algunas circunscripciones electorales el que ganaba en votos se llevaba todos los puestos de elección.
La inconformidad ciudadana fue tal que el sistema electoral chavista operó contra el gobierno. Fue barrido aún en sus centros y barriadas de mayor apoyo político.
El resultado tan solo independiza al Poder Legislativo del autoritarismo Ejecutivo. Igual que en Costa Rica, el gobierno no tiene la mayoría legislativa.

Vladimir de la Cruz