Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 25 Septiembre, 2013

Parece que solo terminarán 11 partidos inscritos con candidatos el 18 de octubre para escoger el próximo equipo gobernante y los diputados


Pizarrón

Las cartas están echadas

El 2 de octubre se cierra el plazo para inscribir partidos políticos y se inicia el periodo electoral, que concluirá el 2 de febrero de 2014. El 18 de octubre se cierra el plazo para que los partidos políticos indiquen al TSE sus candidatos a Presidentes, Vicepresidentes y diputados.
Si las elecciones salen satisfactoriamente en el sentido de que el 2 de febrero el ganador saca más del 40%, de los votos válidamente emitidos, ahí termina el proceso electoral. Sigue por unos días el recuento de votos hasta la declaratoria oficial del resultado.
Si no hubiera resultado electoral superior al 40%, para ningún candidato, se procede a una segunda ronda electoral, en que participan solo los dos candidatos que alcanzan el 2 de febrero el mayor número de votos.
En este caso el resultado final se define por simple mayoría, de modo que siempre habrá ganador, como sucedió en las elecciones de 2002, cuando en la primera ronda quedaron de primeros Abel Pacheco (del PUSC) y Rolando Araya (del PLN), al no sacar ninguno el 40% de los votos para ser electo. En la segunda ronda de votación Abel Pacheco derrotó a Rolando Araya por la simple mayoría de votos recibidos.
El 6 de febrero pasado, en esta columna, destaqué al cerrarse el proceso de inscripción de partidos políticos, que había 18 posibilidades de partidos entre los nacionales inscritos, que venían de procesos anteriores, con diputados algunos de ellos, y los nuevos por inscribirse.
De ellos algunos no lograron terminar su proceso de inscripción terminando prácticamente 12 de ellos. De estos, el Partido Patria Nueva se descalabró el pasado fin de semana cuando su candidato presidencial, José Miguel Corrales Bolaños, renunció aparentemente en forma definitiva a su candidatura. Digo aparentemente porque en varias ocasiones internamente por cualquier desavenencia con otros miembros de ese grupo hablaba de renunciar.
En esta ocasión el conflicto dentro de Patria Nueva se originó por impedir la candidatura de Álvaro Montero Mejía a diputado por San José, acusándole de tener deudas como patrono con la CCSS y por haber sido demandado por ese motivo ante los tribunales.
Quienes objetaron su candidatura fueron sus ahijados y protegidos políticos con quienes él intentó construir ese grupo e impulsó a algunos de ellos a candidatos a diputados, así como la propia candidatura de José Miguel Corrales, en otros tiempos su contrincante electoral por ser representante y hasta candidato a presidente por el PLN y de representar esos intereses.
Igualmente, un candidato, de origen liberacionista, bochinchero de tradición, que era como su edecán y mano derecha, con quien casi termina a golpes según consigna la prensa. Y otro que contribuyó a este pleito, arribado a última hora a su partido, a quien el mismo Álvaro le reclamaba que le había perseguido en el pasado cuando dirigía un programa de Televisión. Así las cosas era muy difícil que en Patria Nueva algo nuevo pudiera surgir.
El bochinche armado, que continuará el fin de semana, hizo que dentro de sus propios miembros se hable de que ya se sepultó ese partido, que huele a incienso, que algunos de sus candidatos, despotricadores casi de oficio, son momias y zombies políticos.
Así parece que solo terminarán 11 partidos inscritos con candidatos el 18 de octubre para escoger el próximo equipo gobernante y los diputados.