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Con Sumo
Las reglas del juego

Carmen Juncos
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Con una manera de elegir muy “sui géneris”, para decirlo con las palabras con que lo expresó el presidente Oscar Arias, se estableció quien había resultado ganadora del Latin American Idol la noche del jueves pasado.

La empresa que recogió y contó los votos para las participantes finalistas fue la que, mediante ese recurso, definió el asunto. No fue un jurado de especialistas en canto y espectáculo, sino personas que valoraron cantidad de votos comprados. Pero se sabía que esas eran las reglas del juego y así fueron aceptadas. Fue, después de todo, ese concurso con esas reglas, el que les dio a los participantes la posibilidad de competir.
Una felicitación para Margarita Henríquez, una joven a quien le deseamos lo mejor y para todos los panameños que trabajan a toda máquina por sacar adelante a su país y que ahora contarán con la figura de su cantante ganadora como una herramienta más para edificar la imagen exitosa de Panamá que desean.
En Costa Rica debemos estar sin embargo muy felices y así debe sentirse María José Castillo, la talentosa representante tica en el concurso, porque fue, sin duda, la mejor voz que se escuchó en el escenario del Latin American Idol.
María, como lo decía la semana pasada, tiene la posibilidad de hacer una hermosa carrera como cantante gracias a sus cualidades que no se miden por dinero o votos, sino por otros parámetros.
Lo que tiene María no se puede comprar. Por el contrario, es auténtico y surge del instrumento que lleva en su garganta, de la forma en que utiliza su voz y de la pasión que ha logrado exteriorizar cuando canta.
Hay muchas cosas que se pueden hacer, aunque haya pasado el momento de enviar mensajes - votos, por esta cantante nacional que, en tan poco tiempo, ha logrado instalarse en el corazón de los costarricenses y darse a conocer en Latinoamérica.
Formarse, elegir repertorio, grabar discos, ser difundida, son parte de las tareas que esperan a María, para lo cual ya ha firmado contrato con Sony. Escucharla, adquirir sus discos y pedirla en las radioemisoras será la nuestra.


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