Siany Villalobos Argüello

Siany Villalobos Argüello

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Martes 5 Diciembre, 2017

Las municipalidades y el desarrollo cantonal

Para las autoridades municipales y concretamente para las alcaldías municipales es fundamental conocer la situación que vive su cantón en las diferentes áreas de acción bajo su responsabilidad, según lo establece el Código Municipal en el artículo N°17 que textualmente expresa:

ARTÍCULO 17.- Corresponden al alcalde municipal las siguientes atribuciones y obligaciones: (…)

e) Presentar, al Concejo Municipal, antes de entrar en posesión de su cargo, un programa de gobierno basado en un diagnóstico de la realidad del cantón, y deberá ser difundido a las diferentes organizaciones y vecinos del cantón”.

Con respecto a ese artículo del Código Municipal, Ley N°7794, encontramos una norma que obliga a las autoridades a conocer el cantón y para tal efecto ellos tienen la ventaja de contar con la información recopilada y detallada por cantón que ofrece el Instituto de Estadística y Censos (INEC), Contraloría General de la República, universidades, estudios de opinión, entre otros.



En cuanto al Índice de Gestión Municipal (IGM) de la Contraloría General de la República recientemente presentado, muestra la calificación de 81 municipalidades con una nota promedio de 54,3, que desmejoró comparada con las calificaciones del año anterior.

El IGM mide el desempeño de las municipalidades y se realiza con la medición de 61 indicadores relacionados con cinco ejes: desarrollo y gestión institucional; planificación, participación ciudadana y rendición de cuentas; gestión de desarrollo ambiental; gestión de servicios económicos y gestión de servicios sociales.

Los indicadores permiten a las autoridades municipales conocer qué se está haciendo bien en la municipalidad y qué no está funcionando de la mejor manera, como autoridades electas popularmente es fundamental examinar cada uno de los resultados en los diferentes ejes e implementar las acciones correctivas.

Es muy frecuente escuchar autoridades municipales indicando que la forma en que se mide o califica no corresponde a la realidad o no es la mejor según su propia perspectiva, es importante no anteponer la excusa o justificación que imposibilite el mejoramiento continuo y se condene al municipio al subdesarrollo.

Se debe entender de una vez por todas que el concejo municipal y la alcaldía municipal deben propiciar buenas relaciones entre ambas autoridades, debido a que muchas municipalidades se encuentran deterioradas por razones ideológicas, político-electorales o de género; que no permiten generar desarrollo en el cantón, esto ocurre con frecuencia con el entorpecimiento de las funciones que se ven reflejadas en la toma de decisiones y en las malas calificaciones resultantes del IGM.

En muchas municipalidades podemos observar que la prestación de servicios enfrenta situaciones de insostenibilidad financiera, que se revierte en malos servicios por la poca o nula inversión, debido a que en un buen número de ayuntamientos se enfrentan discusiones interminables y estériles para realizar una recalificación de tasas meramente por asuntos de conveniencia política, populismo o la necesidad de “atravesar el caballo” como popularmente conocemos, desde luego faltando a la ética y a la transparencia requerida en la función pública que incide negativamente en el bienestar de la ciudadanía.

Generalmente la relación concejo municipal-alcaldía, se torna competitiva “quien puede en lo más, puede en lo menos” pero más que distinguir un pulso, debe tenerse clara la complementariedad en las funciones para el logro de los objetivos y metas propuestas, se requieren madurez política, honradez y mucho trabajo para cumplir con el mandato constitucional y legal encomendados e incidir positivamente en el desarrollo cantonal.