Enviar
Jueves 11 Mayo, 2017

Las excusas de Álvarez Desanti

El candidato del Partido Liberación Nacional (PLN) impulsó como presidente del Congreso al esposo de la vicealcaldesa de San José, electa junto a su aliado y recién regresado al partido con bombos y platillos, Johnny Araya.

Para lograr los votos el 1° de mayo de 2016, Álvarez Desanti y el PLN acordaron con los miembros de la “Alianza” (de oposición) que no se votarían nuevos impuestos, hasta que hubiese un efectivo control del gasto por parte del gobierno, lo que garantizó entonces los votos de los diputados del PUSC, cediendo ese partido cualquier puesto en el Directorio.



Acuerdo firme, palabra empeñada.

Nombrado el pastor, ante las críticas ha esgrimido varios argumentos el señor Antonio, entre ellos que este había sido su mano derecha durante el último año y todavía sostiene, es que había que respetar el pacto que le aseguró los votos de la “Alianza” para llegar a la Presidencia del Congreso.

Muy flaca memoria la de don Antonio. Preocupa. No se sostiene esa afirmación.

Como presidente del Congreso el señor Álvarez Desanti, y el PLN (partido del que con el apoyo del expresidente Arias hoy es candidato) dieron la espalda a un acuerdo previo, pues pactaron con el Ejecutivo y la fracción del PAC la aprobación de los impuestos a las sociedades comerciales. Se obviaron los reclamos del PUSC por el incumplimiento.

¿Dónde quedó la palabra empeñada?

Los pactos se respetan si son respetados, si no, no hay obligación o compromiso para acatar lo pactado, más si se es la parte que no los ha respetado.

La elección ha causado revuelo y ha levantado voces de inconformidad en todas las divisas partidarias, verdiblancos incluidos, y don Antonio se ha excusado diciendo que no conocía del historial de su ungido: suspensiones como notario, un proceso penal que enfrentó por falsificación de firmas, prisión preventiva. Esto en la era en la que la información está disponible como nunca en la historia, y existiendo de antemano notas periodísticas sobre el tema.

Imposible omitir la elección de la Vicepresidenta del Directorio, de lo que se excusa pues no conocía la edad de la postulada, “no es de caballeros preguntar la edad a una dama”, siendo esta escogida por su juventud, y habiendo generado la diputada Sánchez varias notas periodísticas por haber llegado al Congreso a tan temprana edad. Siendo abogado y Presidente del Congreso, esta excusa no es de recibo. Tal vez, había que analizarlo.

Ya don Antonio ha dejado su curul, y entra de pleno como candidato, aspira a llegar a la primera magistratura, mas nos deja dubitativos sobre las excusas esgrimidas ante sus actuaciones, ya que los hechos hablan por sí solos.

Logró don Antonio, que llegara a la Presidencia del Congreso un conservador fundamentalista, de posiciones contrarias a materia de Derechos Humanos, que no comulga con los derechos de la comunidad LGTB, muy concordante con las posiciones de aquel Álvarez Desanti de los años 80, de los tiempos de la “Guerra a las lesbianas”.


Lic. Luis Alejandro Álvarez Mora
Abogado y notario público