Las decisiones hacen la diferencia
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Las decisiones hacen la diferencia


La Semana Santa es aprovechada en Costa Rica por la población para fines distintos.
Hay quienes siguen fielmente la tradición, dedicando estos días a actividades religiosas, recordar la Pasión de Cristo y dar gracias a Dios. Otros no participan en los actos tradicionales, como asistir a las iglesias y a las procesiones, pero se mantienen reunidos en familia, aprovechando para un descanso enmarcado de todos modos en el espíritu de la Semana Mayor.

Un grupo bastante considerable procura ir de vacaciones a algún lugar del país o del extranjero. En este caso, la intención se aleja de la fe religiosa para acercarse a las vacaciones en procura de descanso, diversión y fiesta. Pero aun así, y más allá de que no guarden relación con la tradición cristiana, estas pueden ser unas vacaciones sanas, que sirvan para recuperar energía y compartir con la familia.
Sin embargo, hay quienes dedican estos días a actividades y actitudes verdaderamente opuestas al espíritu cristiano y en general a los buenos sentimientos. Una larga cadena de acciones y situaciones denigrantes podría mencionarse pero baste unos ejemplos.
A finales de la semana anterior, ya el Hospital Raúl Blanco Cervantes indicaba los crecientes casos de pacientes mayores que eran abandonados en el centro de salud innecesariamente por sus familiares para desembarazarse de ellos durante los próximos días.
Los supermercados saben del aumento en la venta de licor, que luego bañará la fiesta de borracheras y cargará de dolor el espíritu de muchos por los muertos y heridos en accidentes en carreteras o en el mar. También será la causa de muchas rencillas y hostilidad o enfermedad.
La lista es larga y todos la conocen.
En lugar de eso, estos días pueden ser un verdadero espacio para la reflexión, para proponerse diseñar un plan de vida que permita ser mejores personas cada día. Puede ser el tiempo que necesitamos para dialogar sobre temas que siempre esperan para lograr una buena comunicación. Unos días de los que podamos salir fortalecidos física y espiritualmente para emprender con mucha energía las tareas cotidianas.
Aprovechados de este modo, estos días pueden alejar los negros nubarrones que quieren concentrarse sobre nuestra existencia para permitir que brille el sol y su energía nos permita ver claro y comprender que de nuestras elecciones y acciones depende nuestro bienestar y que somos capaces de construir una vida, una familia y un país feliz, en paz.

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