Nuria Marín

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Lunes 12 Mayo, 2008

Creciendo [email protected]
Landsgemeinde

Nuria Marín

En pleno siglo XXI la democracia directa tiene pequeños pero importantes exponentes en dos de los 26 cantones que integran la Confederación Helvética mejor conocida como Suiza. Recientemente tuve la oportunidad de visitar uno de ellos, Appenzzel Innerhoden (AI) en donde todos los años durante el último domingo de abril se realiza la asamblea general de ciudadanos (Landsgemeinde) en plena plaza principal.

Para los locales es motivo de orgullo y anticipada emoción que se percibe en los días previos al evento. Para coterráneos y turistas es la excelente oportunidad de presenciar en acción el sistema político perfecto en el que miles de ciudadanos y ciudadanas deciden directamente (por la simple elevación de mano) sobre la “res publica”.
En un país reconocido por su orden, seriedad y sentido de responsabilidad esta votación y sistema de decisión que involucra a tantas personas no presenta mayores contratiempos. Con un concienzudo estudio previo, los participantes opinan, preguntan o defienden posiciones sin ánimos de protagonismo y teniendo como norte el bien común.
Con una mentalidad de no perder el tiempo ni hacerlo perder a los demás, propuestas populistas o inapropiadas son impensables y enfrentarían un irremediable repudio general. Los temas a tratar pueden ser tan diversos como definir la edad de ingreso al sistema preescolar (este año) o la decisión de aceptar o no la residencia de un extranjero famoso en el deporte mundial por considerar que su presencia (expuesto a “paparazzis”) podría afectar el orden público.
Las buenas decisiones y práctica de sus habitantes han creado un lugar idílico para vivir. Con una población de 15 mil habitantes la seguridad es tal que niños y niñas incluso los pequeños disfrutan de libertad e independencia al poder caminar sin supervisión por calles en las que el peatón es rey y el manejo es en extremo responsable.
Es una comunidad de valores en donde la honestidad es la constante y el honor y buen nombre son la mejor herencia. Todos son conocidos y privilegian la producción local. Existen ventas como las flores en donde el cliente simplemente toma lo deseado y paga dejando el dinero (sin atención), el banquero da servicio a domicilio, o bien la estación de gasolina acepta se le pague una semana después pues el cliente olvidó su billetera y estaba de camino a Alemania.
El amor por la naturaleza es un compromiso diario que parte por el manejo y reciclaje de la basura, el buen manejo del agua, o la planificación urbana. Entre sus actividades favoritas está el disfrutar en familia actividades como el caminar y/o esquiar.
Nuestra querida Costa Rica ha sido denominada la Suiza centroamericana por sus bellezas naturales, paz y madurez democrática. Si hacemos una breve comparación, no podemos menos que concluir lo grande que nos está quedando la chaqueta.


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