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Lakers en alzada
Exhibieron una clara mejoría ante el Heat, al que le sacaron 10 puntos de ventaja

Los Lakers de los Angeles, encabezados por Kobe Bryant se sacudieron de cuatro derrotas ante el Miami de Lebron James, los vencieron jugando bien y dieron indicios de transitar por buen camino.
El tablero del Staples Center marcó el 93-83, diferencia de 10 puntos a favor de los Angeles, ante un Miami que volvió a resentir la ausencia de su ala-pívot Chris Bosh, de baja por la reciente muerte de un familiar.
Kobe tomó de visita el aro de Heat y sumó 33 puntos, mientras que en la acera del frente LeBron reflejó su esfuerzo con 25 puntos, 13 rebotes y 7 asistencias seguido por Dwayne Wade, con 16 unidades y cinco asistencias.
La defensa de los de Mike Brown se puso en marcha y sólo se veía resquebrajada por Miami a través de contraataques, pero un enchufado Bryant (18 puntos en el primer cuarto) guió a los californianos, mientras la labor de James permitía a Miami permanecer a flote sin apenas aportación de sus hombres altos, y aunque Wade y Chalmers dieron un paso adelante, no resultó suficiente para romper la solidez de los angelinos.
En la recta hacia el final, Gasol, hasta entonces sin mayor incidencia en el juego, aprovechó bien los balones que le llegaron al comienzo del tercer cuarto, lo cual obligó a James a emparejarse con él.
No obstante, Miami dio la vuelta a la situación para colocarse a dos (60-58) al aprovechar el despertar de Shane Battier, precisamente defendido por el español, mientras la figura de James se hacía cada vez más grande a ambos lados de la cancha.
Bryant parecía tener la pólvora mojada y tanto Bynum como Gasol estaban desdibujados. Los Lakers habían perdido el control del juego y cometían demasiadas pérdidas. Los nervios estaban a flor de piel. Gasol empujó a James después de que éste se encarara con Troy Murphy y ambos recibieron sendas técnicas. Caían los minutos, World Peace se empleaba a fondo en defensa -sorprendía incluso con determinadas acciones en ataque- y Bynum resurgía.
Wade, que hizo cuatro faltas en apenas dos minutos, fue expulsado por personales cuando quedaban 5m 14s por jugar y dejaba maniatados a los Heat, que quedaban completamente a expensas de James.
A partir de ahí el duelo se convirtió en un mano a mano entre la estrella de los de Florida y Bryant, con golpes asestados puntualmente por Chalmers y Bynum.
En los últimos instantes el número 24 asumió la responsabilidad, afinó el punto de mira y llevó a los Lakers a algo más que una victoria: una importante inyección de moral.
En el otro partido de la tarde del domingo, el veterano alero Paul Pierce reivindicó su condición de líder encestador y el base Rajon Rondo que es uno de los mejores de la liga en el partido "clásico" de la División Atlántico que los Celtics de Boston ganaron en la prórroga por 115-111 a los Knicks de Nueva York.

Luis Rojas y EFE
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