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La videocámara indiscreta

• El voyeurismo y la invasión de la privacidad son los temas de un relato de suspenso inspirado en el maestro Alfred Hitchcock.


Sin importar su nombre extraño y difícil de pronunciar, Shia La Beuf se está convirtiendo en uno de los actores más populares de su generación. Tras estelarizar la epopeya futurista “Transformers” (2007), La Beuf encabeza el reparto de “Paranoia”, drama de suspenso abiertamente inspirado en la obra de Alfred Hitchcock. Aunque no se trata de un refrito oficial, el argumento es una obvia actualización de un clásico del maestro inglés: “La ventana indiscreta” (Rear Window, 1954), con James Stewart y Grace Kelly.
El único ingenio de los guionistas consistió en modificar ligeramente la trama, para acercarla a la sensibilidad del público juvenil, incorporando tecnologías familiares como cámaras digitales, teléfonos celulares e Internet. Todo funciona bien, hasta el último tercio de proyección, cuando se da un brusco cambio de tónica y la tensión desaparece, suplantada por algo de acción gratuita y sustillos típicos de los filmes de terror baratos.
Mientras aún no se ha recuperado de la trágica muerte de su padre en un accidente de tránsito, el estudiante Kale Brecht es condenado a tres meses de arresto domiciliar, por golpear a un profesor. Sin poder salir de su habitación, Kale pasa su tiempo observando lo que sucede en el barrio y sobre todo, espiando a su nueva y hermosa vecina, Ashley. Muy pronto, por su condición de mirón, Kale se mete en problemas serios. Al notar algunos detalles insólitos, el muchacho se convence de que su vecino de enfrente es un asesino.
El placer de seguir la película en su desarrollo dramático deriva de la forma atenta y a la vez relajada en que se presentan los personajes y se plantea la situación general, sin tener prisa de llegar a un clímax. Así, los espectadores tienen todo el tiempo necesario para conocer los caracteres principales, identificarse con ellos y compartir sus angustias, una vez que surge el peligro.
Por supuesto, la dirección funcional de D.J. Caruso no se compara con el estilo inimitable y contundente de Hitchcock. No obstante, sirve para dar consistencia al relato y mantener encendida la curiosidad, sin efectismos inútiles. Las actuaciones son discretas, con mención especial para David Morse, quien retrae al villano con una dosis oportuna de ambigüedad y sentido de amenaza.
Por estar concebida para adolescentes, la cinta sufre un grado de superficialidad quizás inevitable. Trata acerca del voyeurismo y la invasión de la privacidad, pero emplea estos temas como simple pretexto, sin analizar sus implicaciones más sutiles. Aun así —y a pesar de su decepcionante sección conclusiva— “Paranoia” es un inocuo pasatiempo juvenil, ejecutado con destreza.

Paranoia
(Disturbia)

Dirección: D.J. Caruso.
Reparto: Shia La Beuf, Sarah Roemer, Carrie-Anne Moss, David Morse.
Duración: 1.44.
Origen: EE.UU. 2007.

Calificación: 6
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