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El domingo es el Día Mundial del Ambiente
La Tierra es nuestro basurero
Iniciativas para cuidar el país aún están en pañales

Una celebración como el Día Mundial del Ambiente debería servirnos para tomar decisiones serias, que beneficien la conservación de los recursos naturales.
Pero contrario a eso, la doble moral de los costarricenses nos mantiene amarrados a costumbres poco acertadas.
Por un lado declaramos una voluntad de convertir a Costa Rica en el primer país carbono neutral, pero descargamos enormes cantidades de aguas negras directamente a los ríos.
Promovemos el país como destino verde, pero cada día se generan más de 5 mil toneladas de desechos, de los cuales se recicla o reutiliza apenas un 2%.
Somos signatarios de todos los acuerdos ambientales internacionales, pero ni siquiera hemos sido capaces de ordenar el transporte público para reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero en la capital.
Por cierto, ha habido algunos avances en los últimos años pero todavía falta una cultura de respeto hacia el medio ambiente; mientras mucha gente sigue suponiendo que puede dejar sus desechos sean líquidos, sólidos o gases donde y en la cantidad que le resulte conveniente.
Cada persona que actúa de esta forma puede pensar que es una decisión económica inteligente, obligar a otra gente de pagar el costo de la limpieza.
Desafortunadamente no es así, y a largo plazo todos pagaremos el alto precio de un ambiente destrozado.
En vísperas del Día Mundial del Ambiente, LA REPUBLICA presenta una reseña de la forma en que Costa Rica ha procurado cuidar su riqueza natural.
Ernesto Villalobos
[email protected]
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