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Jueves 17 Enero, 2008

La situación ambiental en Costa Rica es grave


LA REPUBLICA ha venido editorializando e informando sobre la precaria situación ambiental del país. El 19 de setiembre del año anterior nos da a conocer “Paraíso ecológico se ensucia”. Incluso este servidor lo ha escrito en otras oportunidades: existe una contradicción en la actitud de los gobiernos de turno, pues manejan un doble discurso en un tema tan sensible y de tanta importancia para la vida y la salud de los costarricenses como lo es el ambiental. Lo cierto es que vendemos en el extranjero a una Costa Rica verde y ambientalista, situación que ha puesto al turismo como el primer generador de divisas, pero hacia lo interno del país hacemos todo lo contrario.
El sistema de Parques Nacionales aún no lo hemos consolidado, ni siquiera se han pagado las tierras expropiadas a sus legítimos dueños. En el extranjero damos por un hecho que una cuarta parte del país está protegida y la realidad es que solo el 15% tiene una protección estricta. Los gobiernos lamentablemente no han tenido ni tienen la voluntad para solucionar este grave problema.
Declaramos que Costa Rica tiene más de un 50% de su territorio con cobertura forestal, pero no mencionamos que irresponsablemente perdimos el 75% de los bosques primarios debido a malas políticas gubernamentales y a un sector forestal que vio en el bosque solo la producción de madera. Los bosques secundarios han aumentado gracias al abandono de la ganadería pero en la provincia de Guanacaste hoy caen nuevamente debido al desorden inmobiliario.
El Río Grande de Tárcoles es el más contaminado de toda Centroamérica y diariamente sufre los vertidos de las aguas malolientes y sin vida de los ríos del Valle Central, lo cual tiene en jaque al Golfo de Nicoya, del cual dependen miles de personas. Esta situación forma parte de la anarquía y pésima gestión del recurso hídrico que no tiene solución debido a que la nueva ley de recurso hídrico bajo el expediente 14585 no es del interés del actual gobierno.
Por la contaminación ambiental no solo sufre el aire en las principales ciudades, también llenamos a nuestro país de desechos de todo tipo, los tiramos a nuestros ríos y hasta los acuíferos en Heredia sufren por la contaminación con nitratos producto de los agroquímicos y las aguas negras y jabonosas. El ejemplo más reciente del mal manejo de las aguas servidas lo vive la zona de Tamarindo donde su playa perdió la Bandera Azul Ecológica.
La situación ambiental en Costa Rica es grave. El XII informe del Estado de la Nación lleva toda la razón al señalar “la distancia entre el discurso y la práctica hace que la sostenibilidad de los avances en conservación no está garantizada” y desde luego que “el país transita por un camino de contrastes entre una imagen ecológica fuertemente arraigada y la profunda huella de impactos ambientales que dejan las actividades humanas”. Sin duda tenemos legislación para frenar estos abusos, pero se carece de una verdadera aplicación, cuyos mecanismos permitan una mejor protección ambiental.


Ing. Quírico Jiménez M.
Ex diputado