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Miércoles 24 Febrero, 2016

La semilla de la innovación y la competitividad

Aunque estén muriendo de hambre en pleno invierno, los campesinos coreanos nunca comen granos de arroz blanco, que era y ha sido su mayor fuente de alimentación por miles de años y hasta la actualidad. Los campesinos saben que deben guardar y cuidar esos granos o semillas para garantizarles un buen futuro a su familia, su comunidad y su país.
De manera similar sucede con las semillas que generan innovación y competitividad, las cuales se han convertido en elementos clave para el desarrollo económico. ¿Cuál es la semilla de la innovación y la competitividad? Creo que es la investigación y el desarrollo (I+D) y la educación de buena calidad. Ambas semillas deben considerarse con suma importancia y seriedad, con tal de que proporcionen un futuro próspero para el país.


En ambos casos, mi país es reconocido como uno de los más relevantes del mundo. Recientemente Bloomberg publicó el ranking mundial de países más innovadores, en el cual Corea ocupa el primer puesto en general por tercer año consecutivo, al promediar las calificaciones obtenidas en cada una de las áreas consideradas.
En cuanto a la excelente calidad de la educación coreana, el señor Presidente de Estados Unidos ha expresado en varias ocasiones su admiración por la metodología educativa utilizada en Corea del Sur. Mi país es uno de los mejor ubicados en los índices de educación y de desarrollo humano (IDH). En definitiva es un gran logro para los coreanos.
El año pasado tuve el honor de ser invitado a ofrecer varias charlas sobre innovación y competitividad en diferentes entidades costarricenses, en las cuales indiqué que el porcentaje del PIB otorgado a I+D en Corea es el más alto a nivel mundial. Por supuesto, es claro que la presencia de varios elementos que formen un ambiente favorable es imprescindible para que la semilla de la innovación germine correctamente.
Por otro lado, también existen otros componentes que dificultan alcanzar procesos idóneos de innovación y que perjudican el brote de su semilla, como por ejemplo la mala educación, la corrupción, la ausencia de competitividad y la falta de meritocracia y procesos transparentes.
Un alto nivel de I+D implica una mejor calidad de los productos o procesos que se llevan a cabo en un país, diferenciándose entonces positivamente de los de otros países y dándole la posibilidad al primero de competir en el mercado global.
En Costa Rica, indudablemente la educación potencia al país. Es evidente que la cantidad de recursos invertidos en este rubro es considerablemente alta, fomentando la educación dual y la importancia del aprendizaje del idioma inglés, entre otros esfuerzos. Sin embargo, no es suficiente para promover la innovación y una mayor competitividad, ya que es notorio que en Costa Rica aún existen obstáculos para lograr una mayor inversión del PIB en I+D.
Para que Costa Rica continúe siendo competitiva con el nivel de desarrollo que ha logrado alcanzar hoy en día, es necesario que se diseñen políticas públicas para invertir más del PIB en I+D. Como resultado de estas acciones estratégicas, la calidad de vida de los costarricenses, sus empleos e inclusive sus salarios, entre otros avances sociales, pueden mejorar considerablemente.


Young Wook Chun
Embajador de la República de Corea