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Miércoles, 20 de marzo de 2019



EDITORIAL


La seguridad no puede esperar

| Sábado 19 junio, 2010




El grave tema de la inseguridad es algo que exige actuación inmediata y para ello un presupuesto además de un plan nacional de corto, mediano y largo alcance

La seguridad no puede esperar

Después de mes y medio en su cargo, al fin los diputados definieron el jueves anterior una agenda de trabajo.
Supone ser esta una agenda balanceada que incluye proyectos de interés social, seguridad, economía y derechos de minorías.
Sin embargo, mientras esto sigue su camino, no se puede retirar la atención del principal problema que agobia a la población, afecta a la economía y en general, ha desmejorado la calidad de vida de los costarricenses y se agrava día a día: la delincuencia y el crimen organizado. Esto requiere la aprobación de un importante presupuesto que no puede esperar.
La Presidenta de la República se reunió aun antes de su toma de posesión con los líderes de la oposición para llegar a acuerdos importantes que requerían apoyo legislativo y en primer término estuvo, como era lógico, el tema de la inseguridad.
El que se haya nombrado una amplia comisión que en vez de proponer respuestas al problema las busque en las comunidades, organizaciones sociales e instituciones, no elimina el hecho de que, sea cual sea la definición a la que se llegue, se necesitará el presupuesto para llevar a cabo las acciones correspondientes.
Esto, el presupuesto que se deberá aprobar o conseguir para que todo se lleve a la práctica, es algo de lo que no hemos escuchado hablar aunque se debería trabajar simultáneamente.
Desde luego que el cálculo deberá ajustarse cuando el plan de acción esté diseñado. Pero el país no está ya en condiciones de que las cosas se hagan al lentísimo ritmo acostumbrado, que lleva todo a procesos que duran años. Por esto un presupuesto base para devolver la paz a los costarricenses se debe establecer ya, aunque luego requiera ajustes.
Por otra parte, es tanto lo que se ha analizado, estudiado y hablado durante los últimos años acerca de la creciente delincuencia, sus causas y su entronque con el crimen organizado y el narcotráfico, que no es necesario comenzar de cero.
El propio Ministro de Seguridad actual cuenta con amplios conocimientos y experiencia y se ha dedicado ya a visitar comunidades para palpar en forma directa lo que de un modo u otro se sabe que está ocurriendo. El grave tema de la inseguridad es algo que exige actuación inmediata.