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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


¡La segunda legislatura!

Emilio Bruce [email protected] | Viernes 15 abril, 2016


 En esta segunda legislatura no se ha abordado el tema de la Sala IV ni de la creación de una sala especializada para recursos de amparo, menos se ha discutido proyecto constitucional alguno para crear un senado

Sinceramente

¡La segunda legislatura!

Gobernar Costa Rica es de las tareas más complejas que pudiera haber. Los costarricenses junto a todos los partidos hemos sido cómplices y colaboradores en la construcción de todo este complejo. Teníamos por propósito crear frenos y contrapesos y limitar el poder. Se nos fue la mano.
No hemos enfrentado los grandes problemas medulares del país en esta segunda legislatura. Múltiples fracciones y un reglamento interno de la Asamblea Legislativa que procura que las mayorías no decidan rápido han facilitado este desenfoque.
No hemos hecho la reforma política a tiempo y al seguir eligiendo a los diputados por lista y bandera, no por nombre, apellido y circunscripción territorial, no podremos los electores escoger a quienes deseamos sino a quienes los partidos nos terminan por imponer. En esta segunda legislatura ningún proyecto se ha presentado para transformar y mejorar la elección de diputados a la Asamblea Legislativa. Esta transformación resulta de naturaleza muy urgente.
La Sala IV se encuentra congestionada por la cantidad de recursos de inconstitucionalidad y de amparo. Esta sala igualmente se ha tornado en un senado efectivo al tener que aprobar la constitucionalidad de las leyes antes de su promulgación. Es menester crear una etapa de apelación a la Sala IV pero además separar los recursos de amparo en otra sala constitucional. Esto desahogaría todo el proceso de estudio y resolución y especializaría a ambas. En esta segunda legislatura no se ha abordado el tema de la Sala IV ni de la creación de una sala especializada para recursos de amparo, menos se ha discutido proyecto constitucional alguno para crear un senado. ¿Qué nos pasa?
La Contraloría General de la República se ha transformado en coadministrador y gobernante y ha dejado atrás su naturaleza de tribunal de cuentas que la vio nacer. Ahora debe ser consultada antes de emprender proyectos, las decisiones de un ministro de gobierno se ven detenidas por un funcionario de segundo o de tercer nivel en esa institución, y está muy lejos en su actuar de solo evaluar los resultados una vez acontecidos.
La Contraloría General de la República a veces se allana y a veces estorba. Los contralores y subcontralores opinan con facilidad sobre todo el espectro del acontecer político y administrativo. En esta segunda legislatura el problema de la acción de la Contraloría no se abordó ni proyecto alguno fue presentado para transformar su acción en la del auditor de los procesos y desarrollos administrativos que originalmente fue. ¿Por qué?
Por muchas décadas, al enfrentar los problemas de representación de las minorías, se creyó encontrar la solución entrabando la estructura legal de la administración pública. Los costarricenses y sus partidos políticos fueron desvirtuando el gobierno de mayoría ágil y deseable por todos nosotros. A veces creo que muchas de estas reformas fueron hechas para compartir el poder y para que ningún gobierno hiciera mucho y descollara. ¡Ya basta!
Esta segunda legislatura que algunas cosas buenas también logró, dejó de lado mucho de lo esencial para la marcha de Costa Rica. Faltan dos legislaturas más. ¡Aún hay tiempo!

Emilio R. Bruce
[email protected]