Logo La República

Jueves, 15 de noviembre de 2018



MAGAZINE


La Sala Garbo soplará 34 velitas

Carolina Barrantes [email protected] | Sábado 07 mayo, 2011



La Sala Garbo soplará 34 velitas

La que nació como la primera sala de arte y ensayo de Centroamérica y que todavía hoy se mantiene como una pionera en la proyección de cine independiente, la Sala Garbo, está de manteles largos este fin de semana.
El recinto, en el centro de la capital, está cumpliendo este sábado 34 años de vida, durante los cuales ha tenido su lente abierto y una programación continua.
La sala abrió sus puertas en 1977 y su larga vida ha sido gracias a que se ha dedicado desde que estaba en pañales a nutrir su cartelera con películas de bajo presupuesto que no serían exhibidas en otros cines.
Además atrae público constante con sus festivales de cine o su iniciativa “El público presenta”, en la que los “cinéfilos” votan por sus filmes preferidos.
“(El éxito) ha sido el mantener una línea de películas que sea interesante e internacional, de países que normalmente no vienen (a Costa Rica). La idea es que el espectador disfrute cintas de Tunicia, de Austria, que viaje desde la butaca a esos países, en lugar de comprar un pasaje de avión”, afirmó Nicolette Baker, gerente general de la sala.
“Buscamos que las películas den a conocer el cine de otros lugares y cada vez es un reto, porque uno se acostumbra a las cintas de Estados Unidos que tienen un principio y fin, y en estas películas (independientes) algunas no concluyen y dejan al espectador pensando”, añadió.
La Sala Garbo es una de las pocas que compran las cintas que exhiben, cuyo costo oscila entre los $4 mil y $5 mil.
Ello le ha ayudado a elegir material de calidad y a luchar contra la llegada de la nueva tecnología en 3D.
En la actualidad, la sala está exhibiendo “La cinta blanca”, de Michael Haneke, la cual brinda una mirada profunda a las raíces del fascismo, y que se llevó la Palma de Oro (mejor película) en el Festival de Cannes.

Carolina Barrantes
[email protected]